Un estudio nacional refleja la tensión entre salarios e inflación. El estudio refleja desconfianza en los datos oficiales y predominio del pesimismo económico.
Argentina atraviesa un momento de fuerte incertidumbre. La inflación continúa golpeando el poder adquisitivo de los hogares y los salarios muestran dificultades para acompañar el ritmo de los precios en todo el país. El Monitor de Opinión Pública (MOP), elaborado por Zentrix Consultora, reveló que el 74,7 por ciento de los argentinos considera que su salario pierde frente a la inflación. En este sentido, el estudio indicó que muchos ubican el problema en factores estructurales del modelo económico y laboral a nivel nacional.
Por otra parte, el 56,4 por ciento de los encuestados no cree que el dato del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) “refleje lo que se vive en la calle”. En cambio, el 41,4 por ciento sí considera que el índice oficial se acerca a su percepción cotidiana. La consultora explicó que “aun cuando la inflación muestre señales de desaceleración, una parte mayoritaria sigue sintiendo presión en precios clave y ajustes en gastos básicos”. Remarcaron que esa percepción impide que se note una mejora inmediata en el consumo real.
Impacto directo en el consumo
Los salarios aumentaron 1,8 por ciento en noviembre, por debajo de la inflación del 2,5 por ciento registrada ese mes. En la medición interanual, los ingresos crecieron 40,3 por ciento, superando la inflación acumulada del 31,4 por ciento, según cifras del Indec.
En cuanto a la situación económica, el 48,2 por ciento la califica como negativa, el 31,4 por ciento la evalúa como positiva y el 20,1 por ciento la define como regular. “Para muchos la economía todavía no está bien, pero empieza a crecer un segmento que percibe señales de mejora o estabilización”, agregó el informe.
Respecto a las expectativas hacia 2026, el 48 por ciento cree que la situación será negativa, mientras que el 47,4 por ciento proyecta un escenario positivo. “La intensidad del pesimismo es mayor que la del optimismo, porque el 39,6 por ciento se declara muy pesimista frente a un 27,4 por ciento muy optimista”, concluye el reporte.









