El sistema financiero enfrenta un alza sostenida en los impagos, con un impacto crítico en el sector de las fintech locales.
La inestabilidad económica y la erosión del poder adquisitivo impactaron con dureza en el cumplimiento de las obligaciones financieras durante el inicio del año. La irregularidad en los créditos subió en enero por decimoquinto mes consecutivo, en un contexto de tasas elevadas y bajos ingresos. Este fenómeno afectó a todo el espectro crediticio, aunque mostró matices alarmantes según el tipo la entidad otorgante.
Producto de la volatilidad de tasas y los bajos ingresos, la mora de las familias es cada vez más alta. En enero, creció por decimoquinto mes consecutivo y alcanzó el 10,6%, su nivel más alto en más de dos décadas, según un informe de 1816. Sin embargo, el análisis técnico diferenció el comportamiento de los bancos frente a otros proveedores. Aunque el dato más alarmante está por fuera del sistema bancario tradicional, debido a que en las entidades no financieras la irregularidad ya supera el 27%.
Los especialistas vincularon esta brecha directamente con el costo del dinero y las políticas de cada segmento. “Parte de la diferencia entre la mora de entidades financieras y no financieras puede atribuirse a las tasas”, destacó 1816 en su informe. Si bien las tasas activas bajaron un poco en 2026, la entidad exhibió que en febrero la Tasa Efectiva Anual (TEA) real promedio de los préstamos personales alcanzó el 40% en entidades financieras y probablemente haya rondado el 150% en no financieras.
Problemas para repagar
Por otra parte, la desaceleración de la inflación planteó un nuevo desafío para los deudores con cuotas fijas. “Dado que los créditos personales suelen ser a tasa fija y tienen una duración promedio de 2,5 años -dato de entidades financieras-, si la inflación se reduce muy rápido, los hogares tendrán más problemas para repagar”, aseguraron los analistas. En este marco, el incumplimiento en el pago de los créditos comienza a golpear con dureza en las fintech, tal como el caso de Ualá que estuvo en agenda en los últimos días.
Desde la firma liderada por Pierpaolo Barbieri explicaron que sus indicadores reflejaron un proceso de reestructuración interna. La empresa migró los préstamos de mejor performance al banco tras obtener su licencia correspondiente. Según detallaron, “esto implica que en esa cartera residual del Proveedor de Servicios de Pago (PSP) quedan principalmente clientes en mora, sin el ingreso de nuevos créditos que compensen con pagadores en situación 1. Esto distorsiona significativamente el indicador”.
A pesar de estas aclaraciones, el mercado observó con cautela el incremento estructural de la morosidad en todos los segmentos. El informe de 1816 destacó que el 100% de los principales bancos del país registraron aumentos en enero pese a una cierta estabilización en el costo del endeudamiento en pesos. Esta tendencia obligó a las entidades a endurecer sus políticas de otorgamiento para preservar la liquidez.










