Israel y Hamas llegaron a un acuerdo de último minuto este jueves para extender su alto el fuego por séptimo día, mientras Washington abogaba por que la tregua pudiera ampliarse aún más para liberar otros rehenes y permitir que la ayuda llegara a sus territorios.
La tregua permitió que algo de ayuda humanitaria llegara a Gaza después de que gran parte del territorio costero de 2,3 millones de habitantes quedó reducido a un páramo tras siete semanas de bombardeos israelíes en represalia por un ataque mortal que perpetraron militantes de Hamas el 7 de octubre.
Sin embargo, un tiroteo mortal en Jerusalén fue un potente recordatorio de la posibilidad de que se extendiera la violencia.











