Un secretario de Gobierno en Itumbiara, Brasil, asesinó a sus dos hijos, de 12 y 8 años, y luego se quitó la vida. El hecho ocurrió tras publicar una carta en redes sociales donde aludía a una crisis matrimonial y una presunta infidelidad de su esposa.
Una tragedia de extrema violencia conmocionó a la ciudad de Itumbiara, perteneciente al estado de Goiás, en Brasil, luego de que Thales Naves Alves Machado, secretario de Gobierno local, disparara contra sus dos hijos, de 12 y 8 años, y posteriormente se suicidara en el departamento familiar.
El suceso ocurrió minutos después de que el funcionario publicara una extensa carta en redes sociales en la que anticipó sus fatales intenciones y expuso conflictos personales y familiares.
Antes del ataque, Machado difundió un mensaje en el que anunció que se iría “con sus hijos”, a quienes describió como “ángeles”. El contenido de la publicación generó una inmediata reacción entre vecinos y familiares, quienes se dirigieron al domicilio con la intención de evitar la tragedia. Sin embargo, al ingresar al departamento se encontraron con una escena devastadora.
Los equipos de emergencia hallaron al funcionario sin vida sobre la cama, con una pistola apoyada en el pecho. Sus dos hijos presentaban heridas de bala en la cabeza. Los asistieron de urgencia y los trasladaron al Hospital Municipal Modesto de Carvalho. Miguel Araújo Machado, el mayor de ellos, de 12 años, murió horas después, y Benício, el menor, de 8 años, permaneció internado en estado crítico, lo sometieron a una cirugía pero no resistió y falleció en la madrugada del pasado jueves.
La carta y el inicio de la investigación
En la carta que dejó publicada, el funcionario hizo referencia a una profunda crisis matrimonial tras 15 años de relación y a una presunta infidelidad de su esposa. También pidió disculpas a familiares y amigos, mencionó a su suegro, quien es el intendente de la ciudad y afirmó haber llegado “al límite de lo improbable”.
En el lugar de los hechos, los rescatistas detectaron un fuerte olor a nafta y hallaron dos bidones vacíos de cinco litros, lo que sugiere que el combustible se había esparcido antes del ataque. La Policía Civil de Goiás abrió una investigación para esclarecer las circunstancias del hecho y reconstruir las horas previas al ataque. La fuerza secuestró el arma utilizada, una Glock G25 calibre .380, para su análisis.
El caso generó una profunda conmoción en la comunidad y en todo Brasil. La Alcaldía de Itumbiara decretó tres días de luto oficial.
Las amenazas a la madre
El velorio de los niños se realizó en la vivienda de su abuelo materno. Tras la difusión de la carta atribuida al agresor, parte de los asistentes comenzó a señalar a Sarah como responsable indirecta de lo ocurrido. Entre gritos, algunos la acusaron de infidelidad y la responsabilizaron por el desenlace.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran a la mujer visiblemente afectada mientras se retira acompañada por familiares. Testigos indicaron que el clima se tornó tenso y que existió preocupación por su seguridad.
En redes sociales, el debate también se polarizó. Mientras numerosos usuarios condenaron el crimen, otros replicaron argumentos contenidos en el mensaje dejado por el atacante y dirigieron insultos contra la madre.
La Policía Civil investiga el caso como homicidio seguido de suicidio y analiza el arma utilizada y el contexto previo. Especialistas en violencia de género señalaron que el hecho podría inscribirse en un patrón de violencia vicaria, una modalidad en la que el agresor utiliza a los hijos para infligir daño extremo a la madre.










