La Policía de Uruguay descubrió un túnel que una banda internacional construía para robar un banco en la Ciudad Vieja. La investigación comenzó por una llamada anónima y terminó con 11 detenidos y múltiples incautaciones.
La Policía de Uruguay descubrió un túnel clandestino que una banda internacional construía para ingresar a una entidad bancaria en la Ciudad Vieja de Montevideo, el casco histórico y principal circuito financiero del país. El hallazgo se produjo durante un operativo que permitió evitar lo que el ministro del Interior, Carlos Negro, definió como “el robo del siglo”.
Según informó el Ministerio del Interior, el túnel conectaba un local comercial desocupado con el sistema de alcantarillado. Se presume que iba a ser utilizado para acceder a un banco de la zona, donde funcionan varias sucursales financieras. Los investigadores establecieron que los delincuentes habían alquilado el local a mediados del año pasado. Desde entonces comenzaron los trabajos para concretar el plan. Durante el procedimiento, un efectivo policial registró el operativo con una cámara corporal.
Las imágenes muestran cómo los agentes atravesaron un local con cajas apiladas hasta hallar un hueco en el suelo. Por allí descendieron al túnel y avanzaron en la oscuridad con linternas, arrastrándose hasta llegar a un espacio más amplio. La escena confirmó el grado de avance de la obra y la cercanía con el objetivo delictivo, lo que llevó a activar un plan inmediato para frustrar el intento de robo.
El operativo y el origen de la investigación
La Policía realizó cinco allanamientos en la Ciudad Vieja y en El Pinar, en el departamento de Canelones. En una primera etapa detuvo a 11 personas, ocho son hombres y tres mujeres, con ciudadanos paraguayos, brasileños y uruguayos entre los imputados. Durante los procedimientos se incautaron dos vehículos, palas, picos, ropa de obra, un dron, cámaras de videovigilancia y dinero en efectivo, con 30.000 pesos uruguayos, USD 800 y 37.000 reales. Carlos Negro sostuvo que el robo “hubiera ocasionado un duro daño, golpe al sistema financiero del país. Y, en definitiva, a la economía nacional”, y destacó que se trata de una organización vinculada a tentativa de hurto, asociación para delinquir y tráfico de estupefacientes.
El origen de la investigación se remonta al 11 de septiembre, cuando una llamada anónima alertó a la Policía sobre una posible boca de venta de drogas en Neptunia, a 34 kilómetros de la Ciudad Vieja. A partir de esa información, los investigadores iniciaron averiguaciones que permitieron identificar a personas uruguayas y extranjeras vinculadas a la maniobra. Ese seguimiento condujo hasta el local de la Ciudad Vieja donde se detectó la construcción del túnel con dirección a una entidad financiera cercana. Los datos fueron elevados a la Fiscalía, que dispuso órdenes de allanamiento y detención.











