Reino Unido derribó drones iraníes durante misiones aéreas en Medio Oriente en apoyo a Emiratos Árabes

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El Reino Unido confirmó que sus fuerzas armadas iniciaron misiones aéreas defensivas en Medio Oriente para respaldar a los Emiratos Árabes Unidos en medio de la creciente tensión regional. Durante esas operaciones, aviones de combate británicos lograron interceptar y destruir drones iraníes que sobrevolaban distintas zonas del área del conflicto.

El anuncio fue realizado por el ministro de Defensa británico, John Healey, quien informó ante el Parlamento que la Real Fuerza Aérea ya participa activamente en tareas de defensa aérea en la región. “El Reino Unido está realizando misiones aéreas defensivas en apoyo de los Emiratos Árabes Unidos”, declaró el funcionario durante su exposición.

Según detalló el ministro, los operativos incluyeron la intervención de cazas Typhoon, que lograron derribar dos aeronaves no tripuladas en pleno vuelo. Healey precisó que los drones fueron neutralizados en distintos puntos del espacio aéreo regional. “Los tifones derribaron con éxito dos drones, uno sobre Jordania y el segundo en dirección a Bahréin”, afirmó.

La participación británica en estas acciones se produce en un contexto de escalada militar en Medio Oriente, donde el enfrentamiento con Irán ha generado preocupación internacional y una creciente movilización de recursos militares por parte de las potencias occidentales.

En paralelo con estas operaciones, el Reino Unido también reforzó su cooperación militar con Estados Unidos. En las últimas horas se registró la llegada de nuevos bombarderos estratégicos B-52 a la base aérea de Fairford, ubicada en el suroeste de Inglaterra. Periodistas de la agencia AFP confirmaron el aterrizaje de más aeronaves el lunes, luego de que el primer avión llegara el viernes.

La base de Fairford se convirtió en uno de los centros operativos que Londres puso a disposición de Washington para el desarrollo de operaciones relacionadas con el conflicto. Otra instalación clave es la base militar de Diego García, situada en el océano Índico, que también puede ser utilizada para misiones estratégicas.

De acuerdo con Healey, el gobierno británico autorizó el uso de estas instalaciones para operaciones específicas que tienen un carácter estrictamente defensivo. El objetivo principal, explicó, es impedir que los misiles iraníes alcancen sus blancos al neutralizarlos lo antes posible. Según indicó el ministro, estas misiones apuntan a interceptar los proyectiles “en su punto de lanzamiento”.

Mientras se intensifica la actividad militar en la región, el gobierno británico también adoptó medidas de seguridad para proteger a su personal diplomático. El Ministerio de Relaciones Exteriores anunció que retirará temporalmente a los familiares de los trabajadores de la embajada británica en los Emiratos Árabes Unidos.

La decisión fue presentada como una medida preventiva frente al aumento de las tensiones. A pesar de este traslado, las autoridades británicas aclararon que las sedes diplomáticas continuarán funcionando con normalidad. Las embajadas ubicadas en Abu Dhabi y Dubái seguirán operativas y no se anunció la suspensión de servicios consulares.

El conflicto también generó complicaciones para miles de ciudadanos británicos que se encuentran en la región. La interrupción de vuelos comerciales provocada por la guerra dejó a muchas personas varadas en los Emiratos Árabes Unidos.

Durante su informe al Parlamento, Healey señaló que más de 170.000 ciudadanos británicos registraron su presencia en Medio Oriente mediante el sistema oficial que utiliza el gobierno para asistir a sus nacionales en zonas de crisis. Además, informó que hasta el momento despegaron tres vuelos chárter destinados a evacuar personas desde la región.

Al mismo tiempo, Londres decidió reforzar su presencia militar en el Mediterráneo oriental. Como parte de ese despliegue, helicópteros Wildcat y Merlin fueron enviados a Chipre para apoyar las tareas de vigilancia y defensa.

El ministro también confirmó que un buque de guerra británico será enviado a la zona en los próximos días. Se trata del HMS Dragon, una nave equipada con sistemas de defensa aérea que reforzará la presencia naval del Reino Unido en el Mediterráneo oriental. “En los próximos días” zarpará hacia esa región, indicó Healey.

La decisión se produce luego de críticas formuladas por el gobierno de Chipre, que había cuestionado la rapidez de la respuesta británica para reforzar la defensa de la isla ante el aumento de las tensiones en Medio Oriente.

En medio de este escenario, el gobierno del primer ministro Keir Starmer también salió a desmentir versiones que señalaban un posible despliegue de un portaaviones británico en la zona de conflicto.

Desde Downing Street aseguraron que el HMS Prince of Wales no fue enviado a la región, aunque permanece preparado ante cualquier eventualidad. Un portavoz del gobierno explicó que la embarcación mantiene un alto nivel de preparación militar. “El HMS Prince of Wales siempre ha estado en máxima alerta”, declaró.

El funcionario añadió que el Ministerio de Defensa adoptó medidas para acortar el tiempo necesario en caso de que se requiera un despliegue. “El Ministerio de Defensa está aumentando la preparación del portaaviones, reduciendo el tiempo que tardaría en zarpar para cualquier despliegue, pero no se ha tomado ninguna decisión sobre su despliegue”, afirmó.

Con información de Infobae.