El Gobierno paraguayo autorizó el despliegue de las Fuerzas Armadas en apoyo a la Policía Nacional. La medida, que genera polémica en el vecino país, está fundamentada en la necesidad de reforzar la seguridad interna frente al aumento de la actividad delictiva.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, emitió un decreto que dispone la movilización de las Fuerzas Armadas en todo el territorio nacional para combatir el avance de grupos criminales. La decisión, oficializada en las últimas horas, responde a un contexto de creciente inseguridad y busca fortalecer las operaciones de la Policía Nacional.
Con esta medida, el Poder Ejecutivo habilita a los militares para que colaboren en tareas de seguridad interna, una función habitualmente reservada a las fuerzas policiales. Se espera que el despliegue se concentre en zonas consideradas críticas por la presencia de organizaciones dedicadas al narcotráfico y otros delitos complejos, aunque el alcance del decreto es a nivel país.
La firma del decreto se produce en un momento de alta preocupación social por la escalada de violencia atribuida a bandas organizadas. Fuentes del Gobierno sostienen que la cooperación entre militares y policías es fundamental para desarticular la logística de estos grupos y devolver la tranquilidad a la ciudadanía.
En los próximos días, se aguarda que los ministerios de Defensa y del Interior ofrezcan detalles sobre la implementación del decreto, incluyendo el número de efectivos involucrados, las áreas prioritarias de intervención y la duración de los operativos conjuntos. La medida abre un debate sobre el rol de las Fuerzas Armadas en la seguridad ciudadana.











