Sin Máximo Kirchner, el PJ bonaerense empezó a discutir el armado de listas

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Sin Máximo Kirchner, que mandó como delegado a “Wado” De Pedro el peronismo bonaerense se entregó anoche a un oficio difícil y terrenal: discutir, sin jefatura ni mandos únicos, cómo se definirán las listas y candidaturas de este año.

El diputado y jefe de La Cámpora no apareció por la casa Néstor Kirchner, sede del Frente Nacional Peronista (FNP) en San Telmo, el lugar que se eligió para esta juntada el “bloque Caballito” que debutó en el quincho de Juan Cabandié en ese barrio porteño.

La previa estuvo cruzada por los idas y vueltas en torno a la posible postulación de Cristina de Kirchner, que sigue de gira por Europa. El fin de semana, Máximo se apuró a decir que su madre no se excluía de una candidatura bonaerense y anteayer, desde Grecia, la ex presidente lo ratificó.

¿Se apuró la ex presidente y no midió que si se bajaba anticipadamente reducía el poder de negociación de Máximo y La Cámpora? Esa es la tesis que circula entre dirigentes del PJ bonaerense. El argumento es lineal: el peronismo territorial registra que Cristina es quien mejor mide (en el conurbano) y se alinea detrás de esa potencial electoral.

Entonces, sin la carta CFK, el margen de negociación de La CäCámpora se acota porque no tiene ninguna figura taquillera. A principios de año, según confirmó Clarín, le ofrecieron a Axel Kicillof que se mude a Vicente López para ser candidato pero el ex ministro de Economía dijo que no.

El capítulo candidatos está en zona gris. Verónica Magario, la intendente de Matanza, avisó que le gustaría quedarse en el distrito con lo que pareció “bajarse” de una potencial postulación. Su nombre fue, justamente, lanzado desde los sectores K como “patrocinada” por la propia Cristina.

Algo similar ocurre on Martín Insaurralde, alcalde de Lomas de Zamora, que se hizo girar en la ruleta porque es de los dirigentes con mayor nivel de conocimiento. a la gobernación para el 2019 y si tiene que jugar, saldrá a jugar.

Anoche la novedad en la mesa fue que cuando los intendentes y legisladores se fueron pasando la palabra, un porcentaje alto planteó que sería oportuno y conveniente convocar a elecciones primarias para elegir candidatos.

El dato es novedoso porque la matriz del bloque Caballito fue, justamente, el contrario: apostar a la variable de la unidad, de las listas consensuadas, sin necesidad de utilizar el formato de las PASO.

La primaria como norte y bandera es un recurso que levanta Florencio Randazzo y que, a simple vista, genera resistencias explícitas en los alcaldes del conurbano pero no tango en los del interior.

“Unidad para hablar con todos los sectores y actores, intentar que haya un acuerdo sin primarias pero sino evaluar” confió a Clarín un intendente que estuvo en la juntada donde aparecieron alcaldes que no habían estado en tenidas anteriores, por caso Fernando Gray, de Esteban Echeverría, que forma parte del ala sur del grupo Esmeralda donde están Insaurralde y Mariano Cascallares mientras el ala oeste con Gabriel Katopodis y Juan Zabaleta, integran la mesa chica del plan de Randazzo.

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