Se trata de un hombre de 34 años, oriundo de zona rural de Eldorado, que realizó consulta a la guardia el pasado jueves 3 por presentar epistaxis (sangrado por fosas nasales).
Desde el Ministerio de Salud Pública indicaron que el hombre contó a los médicos que había comenzado 6 meses atrás con cuadro febril, asociado a pérdida marcada de peso, debilidad generalizada, por lo que comenzó a automedicarse con antifebriles.
Tres días antes de la consulta, comenzó a tener sangrado por materia fecal, que se autolimitó, y el día 3 de noviembre comenzó con sangrado nasal, por lo que acudió a la consulta.
En el examen se constató un paciente en mal estado general, febril, con palidez mucocutánea generalizada, asociado a petequias (sangrado de piel) en miembros inferiores, con epistaxis activa.
Los médicos del Hospital Samic realizaron pruebas complementarias de diagnóstico, que determinaron síntomas compatibles con anemia, leucopenia y plaquetopenia severa. Luego realizaron una punción biopsia de médula ósea, descartando en primera instancia un cuadro de leucemia aguda, pero evidenciando la presencia de formas parasitarias compatibles con leishmaniasis.
También se realizó un test serológico, cuyo informe dio positivo para leishmaniasis. Se remitirán muestras biológicas al LACMI para el desarrollo de otras pruebas.
El paciente actualmente se halla internado, recibiendo tratamiento específico con anfotericina liposomal y soporte transfusional según requerimiento.
De qué se trata la enfermedad
Las leishmaniasis son un grupo de enfermedades zoonóticas, causadas por diferentes parásitos que pertenecen a la familia Tripanosomatidae del género Leishmania, transmitidas al ser humano por la picadura de distintas especies de insectos flebótomos.
La enfermedad puede manifestarse en tres formas principales:
- Leishmaniasis cutánea: es la forma más frecuente y produce, en las zonas expuestas del cuerpo, lesiones cutáneas, sobre todo ulcerosas. Aproximadamente el 95% de los casos se producen en las Américas, la cuenca del Mediterráneo, Oriente Medio y Asia Central.
- Leishmaniasis mucocutánea: la cual produce lesiones a nivel de las membranas mucosas, las cuales conducen a la destrucción parcial o completa de las mucosas de la nariz, la boca y la garganta.
- Leishmaniasis visceral: es la forma más grave de la enfermedad y se caracteriza por episodios irregulares de fiebre, pérdida de peso, hepatoesplenomegalia y anemia.
La LVH es causada por la especie Leishmania infantum (sinonimia chagasi). La principal especie de flebótomo incriminada en su transmisión es Lutzomyia longipalpis y el reservorio en ambiente urbano es el perro.
El agente etiológico es un parásito protozoo perteneciente a la familia Trypanosomatidae, especie Leishmania infantum, el cual es transmitido por la picadura de la hembra de diferentes especies de flebótomos, que deben estar previamente infectados con dicho parásito. También la transmisión puede darse entre madre e hijo en forma vertical. En los perros está comprobada la transmisión vertical y horizontal y transfusional.
El ciclo comienza cuando el flebótomo se alimenta de un animal vertebrado infectado. La duración del ciclo en el flebótomo es de cuatro a siete días, luego del cual el mismo será capaz de infectar a un individuo susceptible, permaneciendo infectante el resto de su vida. Los flebótomos pueden infectarse mientras haya parásitos circulantes en la sangre o en la piel del reservorio, independientemente de si el mismo presenta o no síntomas de la enfermedad. La enfermedad no se transmite de persona a persona, ni a través de objetos.
El período de incubación intrínseca en el humano es de 10 días a 24 meses (en promedio de 2 a 6 meses) luego de la picadura del vector, aunque se registran tiempos superiores y puede extenderse a varios años. En cuanto a los signos y síntomas, los mismos pueden variar desde pacientes asintomáticos hasta pacientes que presentan síndrome febril prolongado, hepatomegalia, esplenomegalia, adenomegalia, anemia, pérdida de peso.









