Tras la victoria del conjunto de Junín se desató un escándalo que siguió en los vestuarios con declaraciones muy calientes
El final terminó en un escándalo. La derrota de Boca en Junín, ante Sarmiento estuvo lejos de ser tranquila. El 1-0 del conjunto local lastimó el orgullo del conjunto xeneize y el desenlace desnudó que los nervios de algunos futbolistas estaban elevados. En la mitad de la cancha comenzaron los empujones, las discusiones y hasta se pudieron ver algunos golpes, lo que terminó con Silvio Trucco, el árbitro del partido, mostrando la tarjeta roja a dos jugadores: Lucas Blondel y Nahuel Gallardo. Después, el futbolista de Sarmiento, siguió con la polémica porque calificó a Darío Benedetto de “estorbo” para el plantel de Boca.










