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La candidata ultraderechista a la Presidencia francesa, Marine Le Pen, cargó hoy contra su rival en la segunda vuelta de las elecciones, el centrista Emmanuel Macron, de quien dijo que es “un pirómano que se hace pasar por bombero”.
En un mitin en Niza, sur de Francia, el primero entre las dos rondas de estos comicios, que concluirán con el balotaje el próximo 7 de mayo, Le Pen consideró que tiene el deber de “desenmascarar” a Macron, que en todos los sondeos aparece como favorito.
Una simpatizante de Le Pen llegando al centro de campaña en Niza donde hoy habló la candidata. REUTERS
“La victoria final, la que conducirá al pueblo al Elíseo, la vamos a construir demostrando lo destructivo que es el proyecto de Macron, contrario a los valores del país”, indicó la candidata del Frente Nacional (FN), entre las aclamaciones de un público entusiasta.
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Le Pen destacó que Macron, con su programa “ultraeuropeísta e individualista”, es la antítesis del suyo.
Estas elecciones son “un referéndum a favor o en contra de Francia. Yo insto a elegir Francia”, añadió Le Pen, que se ha apartado temporalmente de la presidencia del FN para centrarse en la campaña.
Le Pen durante el acto de hoy, donde le pegó duro a Emmanuel Macron. AFP
Le Pen hizo hincapié en que su rival trabajó en la banca de finanzas, “con todas las buenas cualidades” para ese trabajo: “Tiene el carácter, la insensibilidad necesaria, la capacidad de tomar decisiones con el único objetivo de acumular dinero sin preocuparse por las consecuencias humanas”.
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Ella, según dijo, habla a todos los franceses, sin excepciones y sin mirar su origen, religión o color de piel, y pretende “dar oxígeno a las familias que han sufrido tanto estos últimos años”.
El candidato presidencial, Emmanuel Macron, hoy en un programa de la televisión francesa. AFP
La candidata ultraderechista se congratuló de haber conseguido antes de la primera vuelta que los otros diez aspirantes hablaran “de Francia, incluso los más recalcitrantes”, y vio como una victoria los más de 7 millones de votos conseguidos, “un récord absoluto de los patriotas”.
“Empieza una nueva campaña, distinta de la primera. No solo podemos ganar, sino que vamos a hacerlo“, añadió Le Pen, que animó a los electores a no tener miedo al cambio y se presentó como “la presidenta del laicismo” entre frecuentes aplausos para ella y abucheos para su contrincante.
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