El presidente, Javier Milei, invitó formalmente al papa León XIV a la Argentina, confirmó la Cancillería en un comunicado. La “iniciativa se inscribe en el excelente momento que atraviesa la relación diplomática entre la Argentina y la Santa Sede”, apunta la misiva oficial.
El canciller Pablo Quirno hizo entrega en el Vaticano de la carta formal al pontífice que lleva la firma del Presidente. “Hice entrega de una carta de invitación del Presidente al Papa León XIV para que visite nuestro país y reafirmé la voluntad de trabajar de manera conjunta por la paz, el entendimiento entre las naciones y la resolución pacífica de los conflictos”, escribió sus redes sociales.
Por medio de cartas, gestos, encuentros y una agenda heredada de Francisco: desde hace tiempo hay indicios que refuerzan la posibilidad de una visita papal al país.
El papa León XIV analiza seriamente la posibilidad de viajar a la Argentina y distintos gestos recientes del Vaticano refuerzan esa hipótesis, según fuentes eclesiásticas que aseguran que el país “está en su agenda”, en un contexto de acercamientos pastorales, mensajes directos y una agenda internacional que retoma proyectos inconclusos del pontificado anterior.
La posibilidad de una visita papal comenzó a tomar fuerza tras el encuentro entre León XIV y el arzobispo de Santiago del Estero y primado de la Argentina, Vicente Bokalic Iglic, quien confirmó que el Sumo Pontífice evalúa un viaje al país. La audiencia, realizada en el Vaticano y con una duración aproximada de media hora, estuvo atravesada por temas vinculados a la situación social, pastoral y eclesial argentina.
El diálogo con referentes de la Iglesia argentina y los gestos simbólicos recientes reactivaron las expectativas de una visita.
Desde el ámbito eclesiástico aclararon que no existe aún una confirmación formal ni un cronograma definido, pero destacaron el valor simbólico del diálogo y del gesto papal. “El Santo Padre expresó su agrado por la invitación y manifestó que esta posibilidad está siendo considerada en su agenda”, señaló el arzobispado santiagueño en un comunicado difundido por el portal especializado religiondigital.org.
Durante el encuentro, Bokalic Iglic obsequió al Papa un poncho con los colores de la bandera argentina, envuelto con cintas representativas de la provincia de Santiago del Estero, un gesto cargado de identidad y cercanía que fue leído como una señal de sintonía con la Iglesia local.










