El presidente ucraniano, Volodomir Zelenski, fijó una condición innegociable para avanzar en un acuerdo con Moscú. Reclama un compromiso legal de largo plazo que incluya respaldo a una fuerza europea en su territorio.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, exigió este fin de semana en la Conferencia de Seguridad de Múnich una garantía de seguridad por 20 años por parte de Estados Unidos como condición previa para firmar un tratado de paz con Rusia. Se da en medio de negociaciones diplomáticas que buscan frenar la guerra iniciada en 2022.
Según el mandatario, el blindaje debe tener validez legal absoluta y detallar la asistencia concreta que Washington brindará a una fuerza europea de reaseguro. Esa fuerza se desplegaría en territorio ucraniano tras el cese de hostilidades para evitar nuevas incursiones rusas.
Una brecha con Washington
Hasta ahora, la administración estadounidense propuso un compromiso de protección por 15 años. Para Kiev, ese plazo resulta insuficiente frente a lo que considera una amenaza estructural del Kremlin. Zelenski fue tajante. Sostuvo que sin una garantía de dos décadas no habrá acuerdo.
La postura se conoció días antes de reuniones trilaterales previstas entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia. En paralelo, crece la tensión entre Washington y sus socios europeos, que reclaman definiciones claras antes de cualquier firma.
Zelenski también cuestionó que el foco de las negociaciones esté puesto en eventuales concesiones territoriales ucranianas, como el Donbás. Rechazó de plano cualquier cesión. Argumentó que allí viven ciudadanos ucranianos y que el Estado tiene la obligación de protegerlos.
Recursos, guerra y presión internacional
En el plano económico, el presidente mencionó un “plan de prosperidad” que abriría a Estados Unidos el acceso a recursos minerales estratégicos de Ucrania. Aunque no hay un acuerdo formal, el esquema sugiere que el respaldo de largo plazo podría incluir beneficios para capitales extranjeros.
Mientras tanto, la guerra continúa. Zelenski afirmó que no queda una sola planta térmica intacta en el país tras los ataques rusos. Además, criticó con dureza al régimen de Irán por el suministro de drones Shahed utilizados contra infraestructura civil.
En respuesta, el ejército ucraniano reivindicó un bombardeo con drones contra la terminal petrolera de Tamanneftegaz, en el sur de Rusia. El ataque provocó incendios de gran magnitud y afectó depósitos clave para la logística en la zona de Crimea.
El mandatario también fijó una meta militar ambiciosa: elevar las bajas rusas a 50 mil por mes para forzar una salida política al conflicto.
Corrupción y calendario electoral
En el frente interno, la lucha contra la corrupción volvió al centro de la escena. La Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) detuvo al exministro de Energía, Herman Galushchenko, cuando intentaba cruzar la frontera rumbo a Roma. El caso agrega presión sobre Kiev en momentos en que la Unión Europea aún no define una fecha concreta para su eventual ingreso.
Por último, Zelenski aseguró que las elecciones presidenciales previstas para el 15 de mayo solo podrán realizarse dos meses después de un alto el fuego real. “Sin seguridad no hay democracia posible”, reiteró ante la comunidad internacional.











