El general Ali Mohamad Naini fue abatido en un ataque atribuido a Estados Unidos e Israel. Su muerte se suma a las del ministro de Inteligencia y el secretario de Seguridad Nacional, ocurridas esta semana, lo que profundiza la crisis en la cúpula del régimen iraní.
La Guardia Revolucionaria de Irán anunció este viernes que su portavoz, el general de brigada Ali Mohamad Naini, murió a manos del “bando estadounidense-sionista”. El organismo castrense calificó el hecho como “un traicionero acto terrorista en vísperas del último día de Ramadán”, según un comunicado que recogieron los medios locales.
La muerte del militar se produjo en el marco de una ofensiva que esta semana también terminó con la vida del ministro de Inteligencia, Ismail Jatib, y del secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani. La seguidilla de ataques contra la cúpula del poder en Teherán representa un duro golpe para el régimen, que ya había sufrido la pérdida de su líder supremo, Alí Jameneí, en la primera jornada de la guerra.
Además, entre las bajas de alto perfil se cuentan el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general Mohamad Pakpur, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general Abdorrahim Musaví.
Tensión interna y repercusiones diplomáticas
En paralelo a la ofensiva militar, la Guardia Revolucionaria afirmó que arrestó a 178 personas por “espiar” para Estados Unidos e Israel desde que comenzó la guerra el 28 de febrero. Entre los detenidos hay ciudadanos extranjeros, aunque no se divulgó su nacionalidad. Las autoridades iraníes acusaron a los individuos de “traición”, de mantener contactos con agentes estadounidenses e israelíes y de entregar “material visual de lugares y puestos de control sensibles” a servicios de inteligencia extranjeros.
Por su parte, el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, quien reemplazó a su padre Alí, afirmó que “la seguridad debe ser arrebatada a los enemigos internos y externos y otorgársela a todos nuestros conciudadanos”. El clérigo expresó estas palabras en un mensaje de condolencias por el asesinato del ministro Jatib. Mojtaba Jamenei no apareció en público ni en imágenes desde que fue nombrado en el cargo el pasado 8 de marzo.
En el plano diplomático, el ministro español de Relaciones Exteriores, José Manuel Albares, alertó sobre la delicada situación en la región y reclamó el cese de las hostilidades. “La situación en Líbano es crítica. Más de 1 millón de desplazados, más de 1000 muertos y miles de heridos. La ofensiva de Israel en Líbano debe parar ya”, manifestó el funcionario en la red social X. Además, el jefe de la diplomacia española condenó acciones de ambos bandos, que consideró contrarias al derecho internacional. “La destrucción de puentes sobre el río Litani supone el aislamiento inaceptable de parte del territorio del país”, agregó sobre la ofensiva israelí, y también reprobó “los lanzamientos de cohetes” del movimiento proiraní Hezbolá.











