El gasto primario de la Administración Nacional acumuló una caída real del 2,3% en el primer semestre de 2026 respecto del mismo período del año anterior, pese a que en junio registró un aumento puntual del 3,7%.
El ajuste se concentró principalmente en las transferencias a las provincias y en la obra pública. Según el informe, “el mayor ajuste correspondió a transferencias a provincias (-62,1%), aunque, descontando el efecto de las transferencias a hospitales SAMIC, la caída acumulada se reduce al 52,3%”. Por su parte, la inversión en infraestructura retrocedió 32,4% en términos reales en el semestre.
En contraste, los subsidios económicos mostraron un marcado incremento. El reporte señala que “el mayor incremento real se dio en subsidios económicos (+29,6%), impulsado exclusivamente por los energéticos (+73,7%)”. En cambio, los subsidios al transporte se redujeron 24%.
Las prestaciones de la seguridad social se mantuvieron prácticamente estables: las jubilaciones y pensiones crecieron 1,3% en términos reales, mientras que la AUH y las asignaciones familiares avanzaron apenas 0,3%.
El informe también relevó la situación de la deuda flotante del Estado, al indicar que “en el primer semestre del año, la deuda flotante acumulada es de $3,9 billones, equivalente al 0,3% del PIB”, un nivel similar al observado un año atrás.










