En el marco de la política de tolerancia cero ante cualquier conducta que se aparte de la ley y de los deberes de la función policial, la Jefatura de Policía de Misiones dispuso una investigación interna luego de que la Unidad Regional V detectara e informara presuntas irregularidades que involucrarían a personal policial en Puerto Iguazú.
Los hechos investigados habrían ocurrido en la sección de Resguardo de Detenidos de esa Unidad Regional. A partir de los elementos reunidos por la Dirección de Asuntos Internos y puestos en conocimiento de la Justicia, este miércoles fueron detenidos dos suboficiales, quienes además fueron inmediatamente apartados de la institución.
La investigación se originó a partir de la denuncia formulada por un hombre que se encontraba detenido y que había permanecido alojado en ese sector. En su presentación manifestó que habría sufrido malos tratos y expuso una serie de presuntas irregularidades relacionadas con el funcionamiento interno del lugar.
Ante lo denunciado, la Jefatura dispuso la apertura de actuaciones con intervención de la Dirección de Asuntos Internos, que avanzó con distintas diligencias destinadas a verificar los hechos y establecer eventuales responsabilidades.
En ese marco, se reunieron elementos de interés que fueron puestos en conocimiento del Juzgado de Instrucción N.º 3 de Puerto Iguazú. Paralelamente, la institución inició las correspondientes actuaciones administrativas respecto del personal involucrado.
A partir de las evidencias incorporadas, la Justicia ordenó allanamientos, secuestros y detenciones dentro de una causa en la que se investigan presuntos hechos de extorsión, exacciones ilegales, cohecho pasivo, apremios ilegales, vejaciones y encubrimiento.
Así, alrededor de las 7 horas de este miércoles 2 de septiembre, se cumplimentaron las medidas judiciales y fueron detenidos el sargento Rafael A., quien prestaba servicios en la Comisaría Segunda, y el agente Rodrigo A., perteneciente al Comando Radioeléctrico de Iguazú. Asimismo, fueron secuestrados los teléfonos celulares de ambos para ser incorporados a la investigación.
Los dos suboficiales quedaron detenidos a disposición del magistrado interviniente y fueron apartados de la fuerza por disposición de la Jefatura de Policía, mientras continúan las actuaciones judiciales y administrativas tendientes a determinar el alcance de los hechos investigados y establecer si existirían otras responsabilidades.
La intervención reafirma el criterio establecido por la Jefatura de Policía de investigar con el mismo rigor cualquier irregularidad, incluso cuando pueda involucrar a integrantes de la propia institución, fortaleciendo los mecanismos de control interno y la política de tolerancia cero frente a conductas contrarias a la ley.











