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Emanuel Macron será el próximo presidente francés y Europa respira aliviada por la derrota de la nacionalista de ultraderecha Marine Le Pen ante un europeísta. Las instituciones de la Unión Europea y muchos dirigentes del bloque felicitaron anoche a Macron.
Bruselas espera como agua de mayo al nuevo presidente francés, una anomalía europeísta en tiempos de europesimismo cuando no de eurofobia. Macron refuerza esas esperanzas europeas con discursos como el de anoche, en el que dijo que defenderá a Europa, “la comunidad de destino que se dieron los pueblos de nuestro continente”. La Unión Europea como única utopía razonable para las naciones de Europa.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, felicitó a Macron. En una carta al nuevo presidente francés, Juncker dijo: “me alegro de que las ideas que usted defiende de una Europa fuerte y progresista que proteja a sus ciudadanos sean las que Francia va a defender durante su presidencia en el debate sobre el futuro de Europa. Francia elige un futuro europeo. Juntos por una Europa más fuerte y más justa”.
El nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, saluda junto a su esposa, Brigitte Trogneux, frente al museo del Louvre, en París. REUTERS
El presidente del Consejo Europeo (el órgano que reúne a los jefes de Estado y de gobierno del bloque) Donald Tusk escribió en su cuenta de Twitter: “felicidades al pueblo francés por elegir la libertad, la igualdad y la fraternidad frente a la tiranía de las falsas noticias”.
Un portavoz de la jefa del gobierno alemán Angela Merkel dijo que la victoria de Macron “es una victoria por una Europa fuerte y unida”. Madrid, Roma, Londres…hasta la Casa Real belga y la mayoría de los gobiernos europeos felicitaron ayer al nuevo presidente francés, aliviados por la derrota de la ultraderecha.
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Antonio Tajani, presidente del Parlamento Europeo, invitó ya anoche a Macron a dirigirse a los eurodiputados en una sesión especial en junio y dijo que “contamos con una Francia que contribuya a cambiar la UE para acercarla a los ciudadanos”. Los principales grupos políticos de la Eurocámara felicitaron al nuevo presidente francés.
Los seguidores de Macron festejan envueltos en banderas de Francia y la Comunidad Europea. AP
En épocas de auge de un populismo ultraderechista que carga contra la construcción europea y cuando muchos dirigentes nacionales se dedican a culpar a Bruselas de todos los males para esconder sus responsabilidades, Macron paseó la bandera europea con orgullo y pidió durante la campaña electoral más integración comunitaria.
Tras la victoria de un ecologista europeísta en Austria a finales del año pasado y la derrota de la ultraderecha de Geert Wilders en Holanda, la derrota de Le Pen lleva a los europeos a pensar que el auge populista podría haber pinchado cuando se temía su extensión tras el Brexit y la elección en Estados Unidos de Donald Trump.
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Macron cambia el relato justo en el momento en que la economía europea va agarrando fuerza y crece ya cerca del 2% anual. Desde los pasillos laberínticos de las instituciones comunitarias se lo ve como a quien derrotó el mayor riesgo populista que se cernía sobre Europa.
Marine Le Pen sale de la cabina de votación esta mañana. Los sufragios no le alcanzaron ni de manera remota. EFE
Le Pen era una amenaza porque la neofascista abogaba por sacar a Francia del euro. Eso hubiera provocado la salida francesa de la UE, un golpe que habría acabado con seis décadas de integración política del continente.
La victoria de Macron, unida a la posible reelección de Angela Merkel en septiembre, es también un refuerzo del eje continental europeo frente a una visión más anglosajona y atlantista que pierde peso en Europa tras la próxima salida británica de la UE.
Bruselas (y Berlín) esperan de Macron que ponga en marcha las reformas que prometió durante su campaña electoral y que dé un impulso a Francia tras los cinco años de François Hollande. Al presidente saliente se le recibió como la nueva cara de la socialdemocracia y se le despide con un regusto amargo de decepción.
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