El ejemplar, con un largo estimado superior a los doce metros y un peso de más de 10 toneladas, había sido encontrado el viernes por la mañana por los vecinos encallado en la playa a la altura de la calle 73.

Después de dos jornadas de intenso trabajo por parte de personal de Prefectura Naval Argentina, Defensa Civil, Guardavidas del Partido de la Costa, vecinos y Mundo Marino, la ballena logró zafarse y cruzar la segunda canaleta con rumbo a mar adentro.

Lamentablemente, el animal no logró recuperarse de tanto esfuerzo. Los especialistas no descartan que el cetáceo sufriera de alguna enfermedad.

Esta ballena es un ejemplar de megaptera novaeangliae -o ballena jorobada-, que no suele acercarse tanto a la costa aunque, al desorientarse, pueden vararse en lugares inusuales. Otra de la misma especie, el año pasado, acabó nadando en pleno Puerto Madero porteño.