Efectivos recorrieron los 27 kilómetros distantes de la comunidad aborigen y la Comisaría; y constataron que Mariano B. (13) presentaba una mordedura en el tobillo derecho y Catalino A. (23) en su pierna izquierda.
Según fuentes policiales ambos se encontraban débiles, casi inconscientes; por ello debieron realizarle los primeros auxilios, trasladándolos luego, en forma inmediata al hospital local.
El médico de turno realizó tratamiento inyectable contra el veneno de la serpiente, la cual sería una “yarará crucera”; según la información que le brindaron a los uniformados, por intercambio de información previa con integrantes de la aldea aborigen.
Ambos jóvenes permanecen internados en hospital fuera de peligro.










