Desde el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD) le entregaron el rodado y ahora el objetivo solamente es llegar de la mejor manera a la competencia de septiembre.

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En abril había recibido una mala noticia y desde entonces la misionera, radicada hace un tiempo en Rafaela, esperaba la ayuda para poder obtener una nueva bicicleta, la que le habían robado de la casa de su entrenador en Buenos Aires.

Los objetivos de Mariela Delgado para los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro, en septiembre están a la expectativa pese a que la misma misionera había adelantado que competiría de cualquier manera. Pero las ilusiones se renovaron con la entrega, desde el ENARD (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo), de un nuevo rodado para encarar la cita olímpica.

“El entrenador de la selección, Martín Ferrari, gestionó a través del ENARD y llegó la bicicleta con la que estaré compitiendo en pista; aún resta la de ruta”, señaló la misionera, que se encuentra en plena pretemporada en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), en Buenos Aires.

En cuanto a la adaptación de la bicicleta para el trastorno en el plexo braquial que le limita algunos movimientos en el brazo derecho, Mariela destacó que le llevará unas semanas.