Atucha III, en pausa: se pospone la firma con China para la construcción de la nueva central nuclear

0
43

Falta negociar el financiamiento de la obra y las tasas de repago. Desde el Gobierno admiten que difícilmente se acuerde en este año electoral y bajo la presión de Estados Unidos.

Lejos parece haber quedado aquel primero de febrero del año pasado cuando el gobernador Axel Kicillof firmó el contrato con la Corporación Nuclear Nacional de China (CNNC) y Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA) para la construcción de la cuarta central nuclear en el país, Atucha III.

Esa primera foto representó la firma de un contrato comercial entre las partes, tras el cual se deben cumplir una serie de condiciones necesarias hasta que la obra realmente se ponga en marcha. Una de ellas, y posiblemente la más importante, es la cuestión financiera.

Hasta el día de hoy la Argentina y China no llegaron a un acuerdo sobre el financiamiento de la construcción de la central nuclear ni las tasas de repago. Eso hace que el proyecto esté paralizado. Según pudo saber TN, desde hace casi 6 meses que ninguna comitiva de China visita el Centro Nuclear Atucha en Zárate.

El conflicto por el financiamiento

La obra se presupuestó en US$ 8300 millones y se estipuló que el 85% iba a contar con el financiamiento de un consorcio de bancos chinos liderados por el ICBC. Pero desde el Ministerio de Economía saben que la Argentina no está capacitada para hacerse cargo de ese 15% restante y buscan que China se haga cargo del total de la obra.

Axel Kicillof participó de la firma del contrato comercial por Atucha III en febrero del año pasado. (Foto: Provincia de Bs. As.)
Axel Kicillof participó de la firma del contrato comercial por Atucha III en febrero del año pasado

“Nadie se va a embarcar en un proyecto de 8 mil millones de dólares sin tener el financiamiento asegurado”, reconoció José Luis Antúnez, el presidente de NASA, la empresa estatal que gestiona las tres centrales nucleares existentes en la Argentina.

En octubre del año pasado venció la primera fecha límite para cerrar el contrato final y la Secretaría de Energía solicitó una prórroga, que se concretó hasta octubre de este año, tal como detalló el titular NASA. Esto no significa que en estos meses la obra se ponga en marcha, sino que se seguirán negociando las condiciones para tratar de llegar a un acuerdo final.

Vale enfatizar en un punto. La negociación por el financiamiento del proyecto no corre por cuenta ni de Nucleoeléctrica ni de la compañía nuclear china, sino que es a nivel estatal porque “la adjudicación del contrato no se hizo a través de un concurso público sino mediante un tratado vigente entre ambos países desde 2014 que dispone este tipo de mecanismos para casos” como el de Atucha III, explicó Antúnez.

¿Quién debe negociarlo entonces? El Ministerio de Economía a través de la Secretaría de Asuntos Económicos y Financieros Internacionales. Pero, tal como mencionó el presidente de NASA, otra cuestión toma suma relevancia: la priorización del proyecto. Un paso previo e interno de cada país que se necesita para llegar a una rúbrica y posterior desembolso monetario.

“Argentina no lo tiene priorizado, China sí desde 2017 cuando se empezó a negociar la construcción de Atucha III”, detalló el titular de la empresa nuclear argentina durante una recorrida de TN por el Complejo Nuclear Atucha. Esta misma falta de priorización era la que le achacaban al exsecretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, desde distintos sectores cercanos al kirchnerismo.

El trasfondo político y la presión de Estados Unidos

Detrás de toda cuestión económica se esconde un trasfondo político, y más en este caso. Según se pudo saber, desde el Gobierno reconocen por lo bajo que ni Alberto Fernández ni Sergio Massa están dispuestos a dar la orden de firmar un contrato de tal envergadura, que endeudará fuertemente al país con una obra que posiblemente ni siquiera se termine durante el próximo mandato presidencial.

Sergio Massa viajará a China a fin de mes, pero difícilmente ponga en agenda la construcción de la nueva central nuclear. (Foto: Ministerio de Economía)

También está muy presente la presión cada vez más fuerte de Estados Unidos para que la Argentina no sigua profundizando el ya asentado vínculo comercial y estratégico con China. La construcción de una central nuclear con financiamiento de Beijing es uno de los proyectos que no generan ninguna simpatía en Washington.

En los últimos meses la Casa Rosada adoptó una posición pendular entre ambas potencias, con la urgencia de recibir el apoyo de la administración de Joe Biden en la negociación con el FMI y conseguir más oxígeno para estos meses previos a las elecciones.

En el Gobierno algunos se ilusionan con que, durante el viaje a China a fin de mes, Sergio Massa meta en agenda la discusión por el financiamiento de Atucha III. Pero los más realistas también aseguran que esa hoy no es la prioridad, y que el proyecto de una nueva central nuclear en la Argentina deberá esperar.

TN