La medida de fuerza paralizará las actividades académicas y administrativas en las casas de estudio públicas de todo el país durante el jueves y el viernes. Los trabajadores exigen que el Gobierno nacional cumpla con la normativa presupuestaria.
Los docentes y no docentes de las universidades públicas de todo el país vuelven a paralizar sus actividades en el marco de un conflicto que no encuentra salida. Los trabajadores nucleados en la Confederación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) convocaron a una huelga de 48 horas para este jueves y viernes, lo que afectará el normal funcionamiento de las aulas y las oficinas administrativas de las distintas instituciones de educación superior.
El reclamo central de los trabajadores apunta de manera directa contra la gestión nacional por la falta de aplicación de los recursos económicos. Desde el sector gremial explicaron que la medida de fuerza se resolvió en reclamo del “cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario”, una herramienta que consideran clave para garantizar el funcionamiento de las instituciones y recomponer los salarios del personal frente a la inflación.
La tensión entre la comunidad educativa y el Gobierno nacional viene en aumento debido al desfasaje presupuestario. Ante la falta de respuestas satisfactorias por parte de las autoridades, los referentes sindicales definieron profundizar el plan de lucha. Los representantes de CONADU señalaron que la protesta busca visibilizar la crisis del sistema y manifestaron que resulta urgente la aplicación de la norma para frenar el deterioro de las condiciones laborales y de enseñanza.
El paro de actividades se sentirá con fuerza en las distintas facultades del territorio nacional, donde los docentes decidieron no dictar clases y el personal administrativo se sumará a la retención de tareas. Los gremios advirtieron que, de no mediar una convocatoria que atienda los reclamos salariales y presupuestarios, las medidas de fuerza podrían profundizarse en las próximas semanas.











