La abogada difundió conversaciones privadas con el consultor político argentino donde muestra las marcas del ataque físico. Además, denunció una red de cercenamiento mediático para ocultar los supuestos negocios con el contrabando de combustible y oro.
Nadia Shirley Beller Delgado rompió el silencio desde el hospital tras sobrevivir a un ataque a balazos en su país. La profesional vinculó de forma directa el atentado con su relación con el consultor político argentino Fernando Cerimedo, a quien denunció por violencia de género y por encabezar presuntos negociados ilegales con combustibles y oro en complicidad con sectores políticos locales.
La víctima manifestó su temor por la impunidad con la que se mueven sus agresores y la urgencia de hacer pública su situación: “Intentaron silenciarme y tengo la plena certeza de que hasta que yo no hable de cara al pueblo boliviano, van a terminar lo que intentaron hacer, van a terminar de acabar con mi vida”. Según explicó, el vínculo con el asesor comenzó cuando la convocaron para analizar reformas legislativas en el país andino, un proyecto que ella misma rechazó por considerarlo moralmente inválido.
Durante ese período, la abogada aseguró que detectó maniobras de corrupción que involucran a segundas líneas del poder político: “En ese tiempo, pude constatar ilegalidades, pero además fui testigo por mi relación con Fernando Cerimedo de los negociados que hace el gobierno de Rodrigo Paz, la esposa de Rodrigo Paz, la familia de la esposa de Rodrigo Paz, con él como operador”. En este sentido, detalló que las operaciones irregulares giran en torno al contrabando y comercialización de recursos clave como “la gasolina, con el diésel, con el oro”
Beller describió además el entramado financiero detrás del consultor, al señalar que no cuenta con un salario formal del Estado sino que se financia mediante desvíos corporativos. La denunciante afirmó que “a él no le pagan sueldo ni es empleado del gobierno porque las empresas como Futura le pagan un sobresueldo a él, a su socio para que estén presentes en países como Bolivia”. De acuerdo con su testimonio, el verdadero financiamiento de estas campañas políticas en la región se concreta a través de “contratos que ellos negocian con empresas grandes”.
Las pruebas de la violencia y la acusación de censura
Tras la declaración inicial, la abogada decidió hacer públicas a través de redes sociales las capturas de pantalla de las conversaciones de WhatsApp mantenidas con Cerimedo. En las imágenes difundidas se observan los reclamos de la víctima ante el maltrato físico sufrido y la respuesta del asesor, quien le recrimina haberle pedido «disculpas de mil formas» y argumenta que ella solo busca castigarlo.
En los chats, Beller confronta de manera explícita al consultor tras los episodios violentos: «Ahorcarme y tirarme por todos los suelos y golpearme el pómulo no es pegar. Mirá vos. Me alegro de saber que todas tus disculpas anteriores eran falsas, nunca tuviste arrepentimiento». Ante la sugerencia del consultor de aplicarse frío para aliviar las lesiones, la víctima rechaza la recomendación con firmeza y advierte sobre la necesidad de tomar distancia: «No… tengo que alejarme de vos».
Junto a los diálogos, la abogada adjuntó imágenes con evidentes signos de violencia en el cuello, la rodilla, el codo y el rostro, producto del ataque que catalogó como un intento previo de feminicidio. Asimismo, denunció que los grandes medios locales le dieron la espalda y recortaron sus declaraciones por presiones financieras del entorno político: “La prensa no está transmitiendo mi declaración sobre los hechos de corrupción de la familia de Rodrigo Paz Pereira y Cerimedo porque él hizo que les den publicidad de las empresas del Estado”.
Violencia de género y sospechas de complicidad
La situación personal entre ambos se tornó crítica cuando la abogada descubrió mentiras sobre el vínculo que el asesor mantenía con su entorno cercano. La profesional relató el primer episodio de agresión física que sufrió: “En abril yo descubrí de que ellos tenían conversaciones románticas y yo lo encaré. Esa fue la primera vez de que él, según él para intentar neutralizarme, me ahorcó”.
La abogada apuntó directamente contra el círculo íntimo del consultor en Argentina, al que vinculó con el manejo logístico de los recursos y con el atentado que sufrió en la vía pública. Beller señaló a una de las socias de la firma: “Ella maneja el estancaje de combustible para Futura en la Argentina”, en referencia a Natalia Basil. Tras mencionar también a otros operadores internacionales de campañas electorales, la víctima concluyó con una fuerte acusación sobre el origen de la balacera: “Entonces, yo sospecho de que ellos tuvieron un contubernio para deshacerse de mí”.













