El senador brasileño y excandidato presidencial Flávio Bolsonaro aterrizó este miércoles en Miami, poco después de las 10, tras un recorrido que incluyó su paso por Puerto Iguazú y una escala en Guayaquil, Ecuador, según informó Ámbito. El viaje se produjo en medio de investigaciones judiciales en Brasil y generó repercusiones políticas por las condiciones en las que abandonó su país junto a su familia.
De acuerdo con el comunicado de la Dirección Nacional de Migraciones citado por ese medio, Bolsonaro, su esposa Fernanda Antunes Figueira y sus dos hijas ingresaron a la Argentina el martes 27 de octubre a las 22:50. Lo hicieron por el puente internacional Tancredo Neves, que conecta Foz do Iguaçu con Puerto Iguazú, con documentación habilitada y sin impedimentos legales registrados para entrar al territorio argentino.
Cuarenta minutos después, a las 23:30, la familia abordó un avión privado de Baires Fly S.A. cuyo destino declarado era Guayaquil. La aeronave, un Gulfstream G400 con matrícula LV-JQW, había llegado desde Aeroparque durante la noche del lunes y permaneció cerca de 24 horas en el aeropuerto de Puerto Iguazú. La ciudad ecuatoriana funcionó como escala antes de continuar hacia Estados Unidos.
Un portavoz del Departamento de Estado estadounidense confirmó que Washington otorgaría visas al dirigente y sus familiares. Por su parte, Donald Trump manifestó su disposición a recibirlo, mientras que el diputado brasileño Mauricio Marcon sostuvo que Bolsonaro buscaba instalarse allí para denunciar lo que considera una persecución política del gobierno de Lula da Silva y del juez Alexandre de Moraes. Su hermano Eduardo ya reside en ese país.
La salida ocurrió en un contexto judicial delicado. Según la información publicada, la Policía Federal brasileña anuló sus pasaportes común y diplomático después de que venciera el plazo establecido para entregarlos, por una medida atribuida a Moraes. Una de las investigaciones aborda presuntas maniobras de lavado de dinero vinculadas con plataformas de apuestas y con el abogado Willer Tomaz.
El senador también enfrenta una pesquisa sobre el financiamiento de Dark Horse, una película biográfica sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Las sospechas permanecen bajo investigación y no constituyen una condena. Flávio cuestionó las medidas y aseguró que buscaban intimidarlo después de su derrota electoral, mientras su llegada a Miami abrió interrogantes sobre sus próximos pasos y el desarrollo de las causas en Brasil.











