Rusia bombardeó un hospital pediátrico en Kiev y alrededores: hay al menos 20 muertos

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Equipos de emergencia trabajan en atender a las víctimas, mientras el presidente Zelensky está en Polonia y compartió un video que muestra la destrucción en el mayor centro de salud para niños de su país.

Rusia lanzó el lunes decenas de misiles contra ciudades de Ucrania en un ataque que causó al menos 20 muertos y destruyó parte de un hospital infantil de Kiev, según informaron fuentes oficiales. Al menos diez personas fallecieron y otras 35 resultaron heridas en el ataque contra la capital ucraniana, de acuerdo a las autoridades locales.

El Gobierno polaco informó que el Presidente Volodimir Zelensky se encontraba en Varsovia antes de viajar a la cumbre de la OTAN en Washington.

Se oyeron explosiones y se pudo ver humo negro saliendo del centro de Kiev, informaron periodistas de la AFP.

Zelensky dijo que había un número indeterminado de personas atrapadas bajo los escombros del hospital infantil de Okhmatdyt y no estaba claro de inmediato cuántas habían muerto.

Según el jefe de la Administración Militar Regional, Serguí Popko, cinco niños fueron sacados del edificio destruido para su “rehospitalización”.

Vsevolod Dorofieiev, instructor veterano de una unidad de médicos voluntarios, dijo que había muertos, pero no aclaró cuántos ni si eran niños o adultos.

El presidente ucraniano señaló en Telegram que el hospital infantil Okhmatdyt de Kiev “es uno de los más importantes no sólo de Ucrania, sino también de Europa”.

“Okhmatdyt ha salvado y devuelto la salud a miles de niños”, enfatizó. “Ahora el hospital ha resultado dañado por un ataque ruso, con personas atrapadas entre los escombros, y se desconoce el número exacto de heridos y muertos. Ahora todo el mundo está ayudando a retirar los escombros: médicos y gente corriente”, explicó.

Zelensky recalcó que Rusia no puede alegar que no sabe hacia dónde vuelan sus misiles y debe “rendir cuentas plenamente por todos sus crímenes: contra las personas, contra los niños, contra la humanidad en general”.

“Es muy importante que el mundo no guarde silencio sobre esto ahora y que todo el mundo vea lo que es Rusia y lo que está haciendo”, insistió.

En el hospital, un edificio de dos pisos quedó parcialmente destruido. En el bloque principal de 10 plantas del hospital se veían ventanas y puertas reventadas y muros teñidos de negro. En una sala se veían manchas de sangre en el suelo.

Personal médico y vecinos ayudaban a mover los escombros para buscar a niños y personal médico que pudieran estar atrapados debajo. Los voluntarios formaron una línea y se pasaban piedras y restos de uno a otro. Aún salía humo del edificio y voluntarios y trabajadores de emergencias trabajaban con mascarillas.

El ataque obligó a cerrar y evacuar el hospital. Algunas madres se llevaban a sus hijos cargados a la espalda. Otras esperaban en el patio con sus hijos mientras los teléfonos de los médicos sonaban sin que nadie contestara.

Según dijo el jefe de la Administración Militar de la Región de Kiev, Serguí Popko, en su canal de Telegram, como consecuencia del impacto de un misil sobre Kiev, se registró la caída de fragmentos en siete distritos de la capital, en los que resultaron dañados un edificio de oficinas, garajes, automóviles y una casa particular, además de provocar incendios en edificios residenciales y locales de una empresa.

En un ataque separado horas después al menos cuatro personas murieron y tres resultaron heridas después de que el hospital de maternidad Isida, una clínica privada, en el distrito Dniprovskyi de Kiev, fuera alcanzado por la caída de escombros, informó el Servicio Estatal de Emergencias. El comunicado no especificaba si las víctimas eran pacientes o personal del hospital.

Por su parte, el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, publicó un vídeo en su canal de Telegram en el que aparecía frente a un edificio residencial gravemente dañado. Dijo que él y otras personas en el lugar escucharon voces desde debajo de los escombros.

Desde que Moscú invadió Ucrania en febrero de 2022, las fuerzas rusas han atacado repetidamente la capital con bombardeos masivos, y el último gran ataque contra Kiev con drones y misiles se produjo el mes pasado.

Hay que responder “con la fuerza”

Además del ataque de Kiev, Rusia volvió a lanzar misiles sobre otras ciudades ucranianas este lunes, como Dnipro, Kryvyi Rig, en el centro-este del país, además de Solviansk y Kramatorsk, en la región oriental de Donetsk.

Según Zelensky las fuerzas rusas lanzaron más de 40 misiles de diversos tipos sobre estas zonas.

“El mundo entero debe emplearse a fondo para poner fin de una vez a los ataques rusos. Matar es lo que hace (el presidente ruso, Vladimir) Putin. Sólo juntos podremos lograr la paz y la seguridad verdaderas”, recalcó una vez más.

En la ciudad natal de Zelensky, Kryvyi Rig, asediada en repetidas ocasiones por los bombardeos rusos, los ataques causaron al menos 10 muertos y más de 30 heridos, según el alcalde.

“En Dnipro, un rascacielos y una empresa resultaron dañados. Una estación de servicio resultó dañada. Hay heridos”, añadió el gobernador de Dnipropetrovsk, Sergiy Lysak.

En la región oriental de Donetsk, donde las fuerzas rusas han tomado una serie de pueblos en las últimas semanas, el gobernador regional dijo que tres personas murieron en Pokrovsk – una ciudad que tenía una población de antes de la guerra de alrededor de 60.000 personas.

El Ministerio de Defensa ruso dijo el lunes que sus fuerzas habían llevado a cabo ataques contra objetivos de la industria de defensa y bases de aviación en Ucrania.

“Los objetivos del ataque han sido alcanzados. Los objetos asignados han sido alcanzados”, dijo el ministerio en un comunicado.

“Este bombardeo se dirigió contra civiles, afectó a infraestructuras, y el mundo entero debería ver hoy las consecuencias del terror, al que sólo se puede responder con la fuerza”, escribió en las redes sociales el jefe de la administración presidencial en Kiev, Andriy Yermak, tras el ataque.

Zelensky y otros funcionarios de Kiev han estado instando a los aliados de Ucrania a que envíen más sistemas de defensa antiaérea, incluidos Patriots, al país asolado por la guerra para ayudar a repeler los mortales bombardeos aéreos rusos.