Tres delincuentes irrumpieron en la vivienda de una familia de Oberá y tras amenazarlos con armas de fuego les sustrajeron más de 2,6 millones de pesos, para luego darse a la fuga en el automóvil del dueño de casa.

La policía tomó conocimiento del hecho el pasado sábado minutos antes de las 19:00, a través de un llamado telefónico dando cuenta de un robo calificado en un domicilio ubicado sobre la calle Reconquista, cerca de la zona céntrica de Oberá.

En forma inmediata los uniformados acudieron a la escena y se entrevistaron con el propietario del inmueble, un comerciante de 59 años, quien habría relatado que momentos antes se hallaba en su casa junto a su esposa y dos hijas, cuando ingresaron tres desconocidos armados.

Según consigna el diario Primera Edición, los ladrones, quienes de acuerdo a la denuncia tenían acento porteño, tenían entre 45 y 50 años, los intimidaron con las armas y actuaron rápidamente, obligando a las víctimas a hacer entrega de dinero en efectivo, 5 mil pesos y 7 mil dólares (que al tipo de cambio actual representan unos 2.625.000 de pesos), además de joyas varias y un arma de fuego, una pistola Bersa 340.

Tras obtener el botín los malvivientes huyeron en el automóvil de la familia, un Chevrolet Onix.

Según las fuentes, los ladrones no habrían lesionado a la pareja y sus dos hijas.

La banda de delincuentes escapó a toda velocidad y tras hacer poco más de cinco cuadras abandonó el Onix robado sobre la calle San Martín casi avenida Tucumán de Oberá.

Fue entonces que para despistar a las autoridades cambiaron de vehículo, abordando un automóvil Chevrolet Corsa Classic blanco.

No obstante no contaban con las cámaras de seguridad que les hicieron un seguimiento hasta que se perdieron de vista en los puntos ciegos, donde no hay registros fílmicos.

Sin embargo, los investigadores contaban con la descripción del rodado y montaron un amplio operativo cerrojo para tratar de ubicar a los malandras y recuperar lo que sustrajeron. En ese sentido se supo que además se toman declaraciones a testigos.

Se solicitó desde la Unidad Regional II (con asiento en Oberá) colaboración a las demás dependencias lindantes.

Por otra parte, se notificó del hecho al Juzgado de Instrucción 1 en turno en dicha ciudad, a cargo del magistrado Pedro Benito Piriz.