La investigación por el presunto femicidio seguido de suicidio descubierto el jueves por la tarde en una vivienda de la calle Japón, en inmediaciones de la avenida Rademacher de Posadas, avanzó en las últimas horas con nuevas pericias destinadas a establecer cómo murió Patricia Raquel González, de 54 años.
Mientras se aguardan los resultados de la autopsia, los pesquisas centran parte de las tareas en un trozo de hierro hallado dentro de la propiedad, ya que sospechan que podría haber sido utilizado durante el ataque. De acuerdo con las primeras observaciones realizadas por el médico policial, la mujer presentaba una lesión en la cabeza compatible con el impacto de un objeto contundente.
Además, los peritos detectaron otra herida en la zona abdominal. Los investigadores intentan determinar si esa lesión también fue provocada con el mismo elemento metálico o si, por el contrario, intervino un arma blanca. Por ese motivo, especialistas de Criminalística continuaban trabajando sobre la escena en busca de rastros que permitan reconstruir la secuencia de los hechos.
Las primeras conclusiones indican que González falleció a causa de una importante pérdida de sangre y que no tuvo posibilidad de recibir asistencia. Su hija fue quien encontró la escena y alertó a las autoridades.
El caso salió a la luz cerca de las 16, cuando la joven se comunicó con el Centro Integral de Operaciones 911 para solicitar ayuda. En un primer llamado informó que su padrastro habría intentado quitarse la vida mediante ahorcamiento. Minutos después volvió a contactar a emergencias y advirtió que desconocía si el hombre seguía con vida y que su madre aparentemente también se encontraba sin signos vitales.
Tras el aviso, efectivos de la Comisaría Tercera, personal especializado y equipos de salud acudieron al inmueble. Al ingresar, encontraron a Patricia González fallecida en una de las habitaciones. En la parte posterior de la vivienda hallaron a Luis Roberto Zampedri, de 64 años, suspendido de un tirante, también sin signos vitales.
La causa es investigada como un presunto femicidio seguido de suicidio. En el lugar trabajaron peritos de la Dirección General de Policía Científica, el médico policial y funcionarios judiciales, quienes ordenaron distintas medidas para esclarecer lo ocurrido.
En el marco de la pesquisa también se constató que, en abril de 2025, la mujer había denunciado a su pareja por un hecho de violencia familiar. A raíz de esa presentación, el Juzgado de Violencia Familiar N.º 2 dispuso una exclusión del hogar y una prohibición de acercamiento por 30 días. Según la información incorporada al expediente, esas restricciones ya habían vencido y no se registraron nuevas denuncias posteriores.
Los resultados de las pericias forenses y de los estudios complementarios serán determinantes para establecer la mecánica del hecho y confirmar las circunstancias en las que se produjo la muerte de la mujer.
Con información de Mol










