Según expresó el hijo de la víctima, vía Facebook: “A la madrugada la llamaron a su teléfono fijo con una persona gritando de fondo.. Mamá me están matando.  A raíz de esto durante una hora la torturaron pidiéndole dinero y dándole explicaciones de como debería ser la entrega”.

Luego, la mujer notó que los delincuentes no manejaban información de su hijo y logró que éstos quedaran sin herramientas para continuar con el método de estafa y finalmente desistieron.

De acuerdo a las estadísticas que lleva adelante la división Cibercrimen de la Policía provincial, enero y julio fueron los meses del año con más denuncias judicializadas por casos de secuestros virtuales en la provincia.

El llanto como estrategia
“Tuvimos un avance interesante en lo que respecta a la respuesta del público en relación a la prevención ante esta clase de estafas. Sobre todo las llamadas que sean de números privados o con características de otras provincias como por ejemplo Córdoba. La gente reaccionó favorablemente pero ahora estas personas le agregan el llanto de un niño o de un adulto que se interpreta como el de algún familiar. Esto genera la duda en la víctima y de esta manera se puede llegar a que termine haciendo efectivo el pago del monto que exige el desconocido”, contó la subcomisaria Sandra Ozuna, encargada de la división Cibercrimen.

Metodología delictiva
Se conoce como secuestro virtual al accionar delictivo por medio del cual un delincuente, a través de un llamado telefónico en el que dice tener secuestrada a una persona, trata de obtener dinero o objetos de valor (códigos de tarjetas telefónicas, por ejemplo) por parte de un familiar y/o conocido de la persona presuntamente secuestrada.