El canciller Mauro Vieira denunció una “injerencia en asuntos internos” y convocó de urgencia al embajador argentino en Brasilia para exigir explicaciones oficiales.
La relación bilateral entre Argentina y Brasil atraviesa uno de sus momentos más críticos tras las recientes declaraciones del presidente Javier Milei.
El mandatario argentino calificó a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de “ladrón” y “presidiario”, lo que desató una fuerte respuesta diplomática.,
El canciller de Brasil, Mauro Vieira, fue el encargado de expresar el malestar del Palacio de Itamaraty. El funcionario tildó los dichos de Milei como “sumamente graves e inaceptables”, escalando la tensión entre ambos países a niveles institucionales.,
Ante la gravedad de los hechos, el gobierno brasileño decidió convocar de urgencia al embajador de la Argentina en ese país, Daniel Raimondi. El objetivo es que el representante diplomático brinde explicaciones sobre el comportamiento del mandatario argentino en territorio vecino.
Denuncia por injerencia en asuntos internos
Mauro Vieira fue contundente al analizar el impacto de las palabras de Milei en la política regional. Según el canciller, las expresiones del libertario constituyen un acto de “injerencia en los asuntos internos” y en los asuntos nacionales de Brasil.,
El funcionario brasileño señaló que las declaraciones fueron percibidas con una “muy mala recepción” por parte de las autoridades. Las críticas de Milei no solo apuntaron a la figura de Lula da Silva, sino que se extendieron a otras esferas del Estado.
De acuerdo con Vieira, los ataques fueron “muy agresivos hacia el gobierno brasileño, el pueblo brasileño, las instituciones y los poderes Ejecutivo y Legislativo”. Esta situación ha puesto en jaque la convivencia institucional entre los dos principales socios del Mercosur.
El contexto de la visita de Milei a San Pablo
El conflicto se originó durante la visita privada que Javier Milei realizó a la ciudad de São Paulo el pasado 25 de julio de 2026. El mandatario viajó para participar en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.
Fue en ese marco electoral donde el presidente argentino emitió los “improperios” que motivaron el rechazo oficial. Brasil cuestionó formalmente que un jefe de Estado utilice su estadía en suelo extranjero para atacar a las autoridades locales.
Itamaraty emitió un comunicado oficial donde se detalla que el llamado al embajador Raimondi busca “cobrarle explicaciones sobre el comportamiento del mandatario argentino”. Para Brasil, los términos utilizados fueron “duros, groseros e inaceptables”.,
La postura de la diplomacia brasileña
Pese a la dureza del reclamo, el canciller Vieira intentó dejar una puerta abierta al entendimiento. “Debemos trabajar para lograr el entendimiento entre las naciones, y la diplomacia se basa en eso, en el diálogo”, afirmó el funcionario.
Consultado sobre posibles represalias mayores, como el retiro de representantes, Vieira descartó por el momento una ruptura total. Explicó que “la retirada de los embajadores es una medida muy seria” que no se aplicará en esta instancia.
Sin embargo, el gobierno de Lula da Silva insistió en que la continuidad del vínculo estable dependerá de las explicaciones que brinde la Casa Rosada. Brasil busca entender por qué Milei decidió profundizar la confrontación en territorio brasileño.











