La Justicia Federal se declaró incompetente para pronunciarse sobre la desregulación yerbatera y decidirá la Corte

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El juez federal Alejandro Gallandat, subrogante del Juzgado Civil, Comercial y Contencioso Administrativo de Posadas, dictaminó que al estar involucrada una provincia contra el Estado Nacional debe ser la Corte Suprema la que decida sobre la cuestión de fondo: si el DNU es o no constitucional.

Pero, además, decidió no pronunciarse sobre la medida cautelar de no innovar. “Algo que podría haber hecho, aún cuando remitiera la decisión de la cuestión de fondo al máximo tribunal”, explicó a LA NACION el abogado Sergio Santiago.

Gallandat habilitó la feria judicial y reconoció el trámite urgente de la cuestión. También le pidió a la fiscal federal el dictamen para sustanciar la decisión. Luego de este revés, se conoció que mañana desde muy temprano algunos referentes de la producción marcharán hasta la Rosadita (la Casa de Gobierno de Misiones) para protestar por lo que consideran la desaparición del organismo yerbatero.

“Tenemos que visibilizar esta lucha y después, vamos a ir a Buenos Aires, a todos los despachos a explicar el daño que están haciendo”, dijo a LA NACION, Julio Peterson, productor de la localidad de Andresito y un dirigente rural que estuvo en la histórica protesta agraria que en 2001 derivó en la creación del INYM. “Vamos a estar en la plaza mañana bien temprano con el tractor”, agregó Hugo Sand, un veterano productor yerbatero, considerado por muchos la principal cara visible de aquella gesta.

El INYM nació hace 23 años tras la protesta de esos “colonos” que estaban recibiendo menos de 7 centavos de dólar por kilo de hoja verde (hoy el valor de referencia es US$ 0,60 centavos). Ahora ven totalmente cercenadas sus funciones regulatorias con el DNU. La norma eliminó de un plumazo sus facultades para fijar dos veces al año el precio oficial de la hoja verde y la yerba canchada, así como también quitó al organismo poder de policía y dejó abierta la puerta para su desfinanciamiento.

Además, el DNU modificó la Ley de Envasado en Origen, que obliga a cualquier yerbatera a radicarse en Misiones o Corrientes si produce yerba tradicional. En cambio, las yerbas compuestas pueden estar en otras jurisdicciones. Por ejemplo: Cachamai (Rosario), CBSé (Santa Fe) o Verdeflor (Córdoba).

La regulación yerbatera divide aguas entre las únicas dos provincias productoras de yerba mate del país. De un lado Misiones, con sus miles de pequeños chacareros explica el 90% de los 800 millones de kilos de hoja verde que se producen cada año. Del otro lado Corrientes, fuerte consumidora de materia prima misionera, que tiene las dos industrias más grandes, que explican por sí solas alrededor del 40 por ciento del mercado: Las Marías y Playadito.

El Gobierno de Misiones defiende la regulación yerbatera y afirma que sin ella habrá una concentración y desaparición de pequeños productores de entre 5 y 20 hectáreas. Mientras, el gobernador correntino Gustavo Valdés (UCR) hizo campaña pidiendo la desregulación de la yerba, que también tiene defensores en Misiones, sobre todo grandes industriales, secaderos y algunas cooperativas. Apenas salió la “motosierra” para el INYM, el exgobernador Carlos Rovira, la máxima autoridad política de

Misiones, anunció la creación de un Instituto Yerbatero Provincial para seguir regulando el precio de la hoja verde.

Acefalía en el INYM

Mientras tanto, el INYM, con sede en el centro posadeño, espera que la Secretaría de Agricultura designe al nuevo presidente esta semana o la próxima, a más tardar. El jueves pasado, el gobernador Hugo Passalacqua se reunió con Fernando Vilella, el titular de Bioeconomía, quien es el que designa al presidente del INYM, casi siempre tras una negociación con el gobernador de Misiones.

El INYM hoy se encuentra acéfalo porque su anterior presidente, Juan José Szychowski, renunció y asumió como diputado provincial por la Renovación misionera el 10 de diciembre pasado. Justamente una de las grandes críticas que le hicieron los industriales a la gestión del nieto del fundador de La Cachuera (la 3° yerbatera del mercado) fue la excesiva politización del organismo.

En unas semanas más, el INYM tiene previsto un viaje con industrias grandes y pequeñas a la feria Gulfood de Dubai, a donde asiste cada año, y aún no tiene un presidente para aprobar las partidas para ese viaje.

En Misiones y Corrientes suenan fuerte los nombres de Daniel Notta (hoy ejecutivo de Yerbatera Misiones SRL, de Ramón Puerta), Jerónimo Lagier y Alberto Re.

Notta y Ré fueron ya presidentes del INYM, mientras que Lagier fue director por la producción y está vinculado a Juntos por el Cambio. Existen dudas sobre si Vilella designará a un presidente o se decidirá por un interventor en el organismo. Este último tendría manos libres para una serie de decisiones que no podrían pasar en una votación del directorio donde la postura desreguladora está en franca minoría. De las 12 sillas, la mayoría están a favor de Misiones (representantes de producción, cooperativas, tareferos y gobierno de Misiones).

Fuente: La Nación