Los presidentes de China y Estados Unidos llevaron adelante una extensa agenda en el país asiático.
El presidente de China, Xi Jinping, recibió este jueves a su par de Estados Unidos, Donald Trump, en Beijing, en el marco de una cumbre bilateral atravesada por tensiones comerciales, la situación de Taiwán y la escalada en Medio Oriente.
La reunión se desarrolló en el Gran Salón del Pueblo, ubicado frente a la plaza Tiananmén, y se extendió durante poco más de dos horas con la participación de funcionarios y empresarios de ambos países.
Antes del encuentro privado, Trump elogió públicamente al mandatario chino y aseguró que ambos países tendrán “un futuro fantástico juntos”, mientras Xi afirmó que China y Estados Unidos “deberían ser socios en lugar de oponentes”.
Sin embargo, el líder chino también advirtió que la cuestión de Taiwán podría derivar en un “conflicto” entre ambas potencias si no es manejada de manera adecuada, según difundieron medios estatales chinos.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, uno de los principales ejes de la cumbre fue la guerra en Medio Oriente y el rol de Irán en la crisis energética global derivada de las tensiones en el estrecho de Ormuz.
Durante la jornada, Trump y Xi coincidieron además en rechazar la posibilidad de que Irán desarrolle armas nucleares y pidieron normalizar el tránsito marítimo en la zona del golfo Pérsico.
La delegación estadounidense estuvo integrada por el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Defensa, Pete Hegseth; y empresarios como Elon Musk, Jensen Huang y Tim Cook, directivos de Tesla, Nvidia y Apple, respectivamente.
En paralelo, funcionarios estadounidenses señalaron que Washington busca avanzar en acuerdos comerciales vinculados a exportaciones agrícolas y tecnológicas, además de fortalecer la fabricación de chips en territorio norteamericano.
Tras la reunión en el Gran Salón del Pueblo, ambos mandatarios realizaron una visita conjunta al histórico Templo del Cielo, uno de los principales símbolos culturales de Beijing y patrimonio mundial de la UNESCO.
La visita de Trump a China continuará con nuevas actividades diplomáticas y un banquete de Estado organizado por el gobierno chino, en medio de una creciente atención internacional sobre el vínculo entre las dos principales potencias del mundo.











