El operativo fue coordinado por la Policía Federal de Foz de Iguazú tras un alerta del Comando Tripartito. Las víctimas eran captadas en Paraguay con promesas de trabajo y luego encerradas en un local de Santa Helena, bajo un régimen de “deudas” ficticias. Los implicados arriesgan hasta 28 años de cárcel.
En un fuerte operativo contra el crimen organizado transnacional, la Policía Federal de Brasil llevó a cabo dos allanamientos simultáneos en la localidad de Santa Helena —ubicada en el estado de Paraná, a unos 100 kilómetros de la frontera con Ciudad del Este— donde lograron rescatar a diez mujeres de nacionalidad paraguaya que eran retenidas contra su voluntad y sometidas a explotación sexual bajo constantes amenazas psicológicas.
La investigación de urgencia se había iniciado el pasado 6 de mayo, luego de que agentes federales con base en Foz de Iguazú recibieran un alerta confidencial por parte del Comando Tripartito (el organismo de cooperación internacional de seguridad en la Triple Frontera). La información advertía sobre un grupo de mujeres extranjeras que se encontraban privadas de su libertad dentro de un establecimiento nocturno de la mencionada localidad brasileña.
Falsas promesas, encierro y servidumbre por deudas
Según detallaron los voceros de la Policía Federal, las víctimas eran captadas en diferentes distritos de Paraguay mediante falsas promesas de empleo estable o bien aprovechando situaciones de extrema vulnerabilidad económica. Sin embargo, una vez que cruzaban la frontera hacia territorio brasileño, comenzaba el calvario.
El modus operandi de la banda incluía la privación de la libertad ambulatoria y la imposición de un sistema de servidumbre por deudas. Los tratantes les inventaban obligaciones económicas ficticias (como el costo del traslado, alojamiento o comida) que las víctimas debían «pagar» prestando servicios sexuales. El control sobre las mujeres era total:
Aislamiento: Les aplicaban severas restricciones para comunicarse con sus familias.
Coerción: Ejercían violencia psicológica e intimidaciones constantes para evitar que escaparan o denunciaran la situación.
Caja negra: Los delincuentes se apropiaban del 100% de los ingresos que las jóvenes generaban.
Operativo rescate y documentación incautada
Durante la primera irrupción de las fuerzas de seguridad el pasado lunes, dos de las diez mujeres paraguayas lograron romper el silencio frente a los agentes federales, denunciaron los abusos y exigieron ser rescatadas de manera inmediata. A partir de allí, la Justicia Federal ordenó los allanamientos para registrar el predio a fondo.
Las brigadas policiales lograron incautar una gran cantidad de teléfonos celulares, dispositivos electrónicos, computadoras y cuadernos de registros anotados. Estos elementos son considerados clave por la fiscalía para comprobar el manejo financiero de la actividad ilícita, la retención del dinero y el esquema de distribución de las víctimas. Los integrantes de esta red criminal, de ser hallados culpables por el delito de trata internacional de personas con fines de explotación, se enfrentan a penas de cumplimiento efectivo que oscilan entre los 10 y los 28 años de prisión.
Fuente: Última Hora











