Kim Kardashian bajó 32 kilos luego de su último embarazo y para celebrarlo realizó una sensual sesión fotográfica para la revista GQ. La producción fue hecha por los expertos Mert y Marcus Piggott Alan. Con poca ropa, Kim lució su nueva figura.

¿El secreto? La estrella de los realities y mamá de North y Saint West no usó ninguna pastilla milagrosa ni pasó por el quirófano. Siguió al pie de la letra la conocida dieta Atkin. Un método que se caracteriza por el consumo de alimentos bajos en carbohidratos como carnes, huevos, verduras y frutas secas. El mismo plan lo siguió su hermana Khloé Kardashian, quien en los últimos años perdió 16 kilos.