Una mujer de 33 años fue detenida en Oberá, acusada de sustraer la tarjeta de crédito de una compañera de trabajo, realizar compras por más de 300 mil pesos y luego devolver el plástico a la cartera de la víctima sin que ésta advirtiera lo ocurrido.
La investigación se inició tras la denuncia de una docente de 25 años, quien al revisar su cuenta de Home Banking detectó tres consumos no autorizados realizados con su tarjeta de crédito el pasado 5 de mayo. Las operaciones correspondían a una compra de más de 62 mil en una estación de servicio, otra de más de alrededor de 226 mil en un supermercado y una última de poco más de $21 mil en un comercio local.
Según manifestó la damnificada, y en función de la fecha y el horario de las transacciones, la tarjeta habría sido sustraída del interior de su cartera mientras se encontraba en el establecimiento educativo donde ambas trabajan. Tras ser utilizada, el plástico fue nuevamente colocado en el mismo lugar, por lo que la víctima no advirtió de inmediato la maniobra.
A partir de la denuncia, efectivos de la Comisaría Primera y especialistas de la División Cibercrimen de la Unidad Regional II desplegaron una investigación basada en el análisis de movimientos bancarios y el relevamiento de registros fílmicos de los comercios donde se realizaron las compras.
Mediante el cotejo de la evidencia digital y audiovisual, los investigadores lograron identificar a la presunta autora, quien resultó ser una docente del mismo instituto, cuya presencia coincidía con los horarios y lugares vinculados a las operaciones investigadas.
Finalmente, por disposición judicial, la mujer fue detenida el martes por la tarde y trasladada a sede policial, donde permanece alojada en averiguación del hecho, mientras continúan las actuaciones correspondientes.











