Su esposo, Fernando González, empleado de comercio, realizó una denuncia en la Seccional Tercera de Eldorado por supuesto mal accionar de los médicos y enfermeros del Hospital Samic de Eldorado y del nosocomio de Puerto Iguazú, ciudad en la que reside la familia.

En la causa interviene el Juzgado de Instrucción Uno de Eldorado.

Consultado por este medio, el ministro de Salud Pública adelantó que se ordenó una investigación de los tres entes involucrados (hospitales de Iguazú y Eldorado y Red de Traslado), al tiempo que comenzó a interiorizarse en la historia clínica de la paciente fallecida. El diagnóstico preliminar es síndrome de Hellp (sigla en inglés de anemia hemolítica, elevación de enzimas hepáticas y trombocitopenia), sujeto a posteriores estudios.

En diálogo con El Territorio, González contó que su esposa empezó con trabajo de parto el pasado miércoles. “Cerca de las 9 ella empezó con algunas contracciones, así que armamos el bolso del bebé y nos dirigimos al Samic de Iguazú”.

Ya en el centro asistencial, la pareja esperó cerca de tres horas hasta ser atendida por el doctor de apellido Acuña, según el relató del González. Mientras, Ani -como la llamaban sus amigos- estaba en la sala de espera, rompió bolsa y los médicos le extrajeron sangre para un posterior análisis.

“En ese momento el bebé estaba vivo, porque el doctor nos hizo escuchar los latidos del corazón y se escuchaba; también le revisó a ella y los dos estaban bien”, dijo González.

Continuando con su relato, el hombre contó que “cerca de las 12.30, el médico nos dice no hay cama y que no se podía llevar adelante el parto porque no tenían incubadoras para el bebé”.

Sin poder creer lo escuchaban y sabiendo que el bebé estaba a punto de nacer, la joven se descompensó y comenzó a vomitar. “Le miro la boca y tenía todo lleno de sangre, le pregunto a la enfermera y me dice que eso era normal por la fiebre y en ese momento vomitó dos coágulos de sangre”, aseguró el esposo.

Cerca de las 13.30, la mujer es trasladada al Samic de Eldorado en ambulancia. “A los diez kilómetros de salir del Samic de Iguazú escucho que mi mujer grita desesperada que el bebé se estaba ahogando adentro de la panza”, contó con tristeza el hombre. Y recriminó: “Los enfermeros ni siquiera intentaron sacarle el bebé en el medio del camino, eso no puede pasar”.

Desenlace fatal
Repitiendo reiterada veces “dame fuerzas, dame fuerzas…”, González contó lo sucedido una vez que llegaron al Samic de Eldorado.

“En el camino mi señora sufrió como una condenada”, dijo. Al llegar al hospital, la sala de cirugía no estaba preparada. “Primero no me dejaron entrar y ahí dije que venía con la chica derivada de Iguazú, y los de la seguridad me dijeron ‘¿qué chica?’”, relató el hombre.

Una vez asistida por el personal médico de Eldorado, la mujer dio a luz a su bebé, que nació sin vida. Semczuk estaba transitando la semana 35 de gestación.

Tras el parto, González pudo ingresar a la sala para ver a su esposa. Luego, según lo contado por González, a la mujer tuvieron que realizarle una limpieza en el útero, pero aseguró que la enfermera que lo hizo actuó sin los cuidados del caso.
“Después de ese momento nunca más la pude volver a ver”, dijo el hombre con mucha tristeza.

“Primero la subieron a la sala de espera cuando estaba ahí, una señora me dice ‘esa chica no puede estar perdiendo esa sangre, se está desangrando’”, expresó González.

Alterado por lo que ocurría, el hombre preguntó a los médicos qué sucedía con la salud de su esposa y los galenos comentaron que debían realizarle una cirugía para extraerle el útero y la matriz. “Hagan lo que tengan que hacer para que mi esposa esté bien”, imploró González a los médicos.

Luego de salir de la cirugía, Semczuk fue internada en terapia intensiva y el jueves volvió a ser intervenida quirúrgicamente. “Otro médico me dijo que iba a tratar de parar el sangrado”, comentó el esposo.

Después de la segunda cirugía, el sangrado paró, pero pasado el mediodía habría sufrido un paro cardiorrespiratorio que derivó en su muerte.

Falencia
González comentó que su esposa necesitaba sangre tipo 0 negativo y que el hospital no contaba con reserva.

“Hice una campaña rápida de donación, pedí que se acerquen al hospital todos aquellos que tenían este tipo de sangre y que iba a ver una gratificación económica”, aseguró González. Y añadió: “Yo les pagué a todos los que acercaron, pero eso no fue suficiente”.

Denuncia policial
Luego del desenlace, Fernando González realizó la denuncia en la Seccional Tercera de Eldorado. “La denuncia es contra todos los hospitales públicos, porque ellos no pueden atender a las personas así, no somos perros”, expresó.

Además, el hombre apuntó contra el galeno Acuña, quien asistió a la joven de Iguazú y la acompañó hasta Eldorado. “El médico que nos trajo nos dejó tirados”.

Por otro lado, el hombre agradeció el accionar de la Policía, cuyos efectivos se pusieron a disposición tras la denuncia realizada.

En la causa interviene el juez de Instrucción Uno de Eldorado, Roberto Saldaña, quien solicitó la autopsia de ambos cuerpos para determinar la responsabilidad de los médicos. Del Hospital Samic de Eldorado no se hicieron declaraciones.

Pedido de justicia
En reiterados fragmentos de la comunicación, González pidió justicia por su esposa y su hijo recién nacido. “A mi bebé le mataron por negligencia porque el doctor no se quiso ensuciar la mano”, dijo con mucha dureza.

Además, comentó que se tuvo que acercar al hospital de Eldorado en dos oportunidades para poder retirar el cuerpo del niño.
Y confesó entre lágrimas: “Me devolvieron a mi señora con los pies para adelante, yo entré caminado con ella y la saqué envuelta en unas sábanas”. González y Semczuk tienen además una hija de 8 años. Por último, el hombre dijo que “me destruyeron la vida y la vida de mi familia”.

El derecho de tener un parto humanizado
En el país está vigente, desde el año pasado, la ley de parto humanizado 25.929, que hace referencia a la modalidad de atención, caracterizada por el respeto a los derechos de los padres y los niños y niñas en el momento del nacimiento.

La ley busca generar un espacio familiar donde la mamá y su bebé sean los protagonistas y que el nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible.

La normativa permite que la madre sea informada sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar durante el parto y participar activamente en las decisiones que acerca de las alternativas distintas si es que existen. Además enuncia que se debe respetar los tiempos biológico y psicológico, evitando prácticas invasivas.