“Por cada muerto en tránsito, cuatro quedan postrados y en bancarrota”

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Pero sigue obsesionado con todo lo relacionado al tránsito, al tráfico, a los siniestros, incidentes y accidentes viales. Que una cosa no lo es mismo que la otra. Y que si hay tantos choques y muertos en Misiones, más que el promedio nacional e incluso que otros países del primer mundo, es simplemente porque en Misiones “se maneja mal y nadie respeta las leyes de tránsito”, dice sin dudar a El Territorio.

Guerrero ahora se dedica a dar charlas de prevención sobre incidentes viales y muestra a los escolares y no tantos cómo se realizan las reanimaciones cardiopulmonares (Rcp), mientras mantiene recuerdos de cómo fueron esos diez años arriba de una ambulancia, de ser el chofer, el camillero, el enfermero…

“Hacíamos de todo, es así, yo estuve en la red de emergencias desde antes de la creación, la red se creó entre el 2005 y el 2006, hasta antes de eso el servicio que hay ahora no existía, era necesario que se creara una central para organizar las asistencias. Te cansa, sin dudas, había que estar siempre y cuando pasaba algo, teníamos que ir”, aseguró el paramédico, que aclaró, que es figura en realidad en la Argentina no existe.

Guerrero no se olvida más del accidente ocurrido entre sobre la ruta 12, entre Puerto Rico y Montecarlo, en el año 2008. “Creo que fue ese año, cuando llegamos, el escenario era dantesco, chocaron un camión y un colectivo de frente… había personas tiradas por doquier y partes pequeñas del colectivo… del colectivo no quedó nada, sólo el motor. Me acuerdo que murieron 11 personas pero el servicio de emergencia respondió bien por tres indicadores”, detalló Alejandro, que precisó que esos indicadores fueron que “no subimos muertos a las ambulancias, no perdimos ningún paciente en el camino y no se llevaron más de dos por cada ambulancia”.

El ex integrante de la Central de Emergencias explica que de acuerdo a las exigencias o protocolos de la Organización Mundial de la Salud (Oms), en áreas suburbanas los móviles deben llegar en 30 minutos mientras que en las urbanas, 15 minutos.

Otro de los incidentes viales con muertos que también nunca olvidará, es el ocurrido también sobre la ruta nacional 12 y cerca de Montecarlo. El incendio en Caraguatay del colectivo de larga distancia. “En todos te acordás de cosas increíbles, como en otro en donde al llegar nos encontramos con un médico peruano que en estado de shock fue capaz de organizar a los heridos y me decía a quiénes había que llevar y a quienes nó. Él mismo evaluó que él ni su esposa debían ser trasladados. Lo más loco es que el peruano murió a la noche….”, dijo Guerrero.

“Sin dudas que no hay accidentes de tránsito, son incidentes viales y eso hay que entender y las estadísticas son claras, precisas. Por ejemplo, por cada muerto en una tragedia vial, cuatro personas quedan gravemente heridas. Y cuando decimos heridos graves, decimos que son personas que quedan postradas, que deben usar pañales, que no se pueden dar vueltas solos en la cama, que quizás incluso deban utilizar sillas de rueda…”, dijo sin piedad Guerrero, que en agregó otra realidad mucho más pesada: “Esas personas tendrán una expectativa de 8 años de vida, quedan con la cabeza destruida, con daños irreversibles y en el camino es muy probable que la familia los abandonen porque no sólo es que quedan en bancarrota, sino que todo es cansador, agotador”.

El licenciado en higiene y seguridad dijo además que muchos de los que actualmente están internados en camas de hospitales, “están abandonados, eso siempre se los digo a los chicos en las charlas y sino que vayan a ver ellos mismos lo que pasa en terapia intensiva, en donde la mitad al menos de las camas, son ocupadas por personas heridas en las rutas o caminos de la provincia.

La suerte de los borrachos

Alejandro Guerrero dio un dato que sólo se maneja entre quienes trabajan en asistencia a diario y se encuentran con situaciones similares cada tanto. “Cuando uno va llegando a un accidente y ves que están los calzados en el asfalto, es muy probable que el dueño de esos calzados haya muerto o muera a las horas. Es así, es algo que no tiene explicación, como cuando me preguntan porqué los borrachos que matan al volante, siempre se salvan… no lo sé, son cosas que no tienen explicación”, dijo el paramédico. Pero se animó a dar una teoría: “Quizás es porque vienen tan relajados por el alcohol que a la hora del impacto el cuerpo juega a favor en esas condiciones… se me ocurre eso, pero evidentemente el que maneja borracho es alguien que debe saber que puede matar a alguien”.

Como estadística final que siempre está presente en la memoria de Guerrero, las motos, actualmente, están involucradas en el 73 por ciento de los incidentes o accidentes viales.

 

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