La salida de Claudio Úbeda abrió un nuevo capítulo en Boca Juniors. Con la necesidad de reencauzar el rumbo deportivo después de la eliminación en la Copa Libertadores, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme ya trabaja en la búsqueda de un entrenador que asuma el desafío de competir por la Copa Sudamericana, el Torneo Clausura y la Copa Argentina.
Aunque el contrato de Úbeda finalizaba a fines de junio, la decisión fue adelantar el cierre de su ciclo y comenzar cuanto antes la búsqueda de un reemplazante. Junto al director deportivo Marcelo Delgado, Riquelme analiza diferentes perfiles para ocupar un cargo que se volvió una prioridad en la Ribera.
Entre los nombres que aparecen con mayores posibilidades figura Antonio Mohamed. El actual entrenador de Toluca viene de conquistar la Concachampions y, si bien recientemente manifestó sentirse cómodo en México, su nombre sigue siendo uno de los que más interés despierta dentro del Consejo de Fútbol.
También aparece Rodolfo Arruabarrena, un viejo conocido de la casa. El Vasco mantiene una buena relación con la actual dirigencia y cuenta con el respaldo de su pasado en el club, aunque lleva varios años trabajando fuera del fútbol argentino.
Otro de los apuntados es Cristian “Kily” González. Su cercanía con Riquelme y su identificación con Boca juegan a favor, aunque su recorrido como entrenador genera opiniones divididas entre los hinchas.
En la lista también figura Guillermo Barros Schelotto. El Mellizo tiene contrato vigente con Vélez, pero su nombre continúa ligado al mundo Boca por su historia como jugador y entrenador. Gustavo Costas, por su parte, también aparece como una alternativa que gana fuerza. Su perfil encajaría en las características que suele valorar Riquelme y no descartan que pueda ser contactado.
Sin embargo, existen opciones que parecen prácticamente imposibles. Carlos Bianchi, pese a su histórica relación con Boca y con Riquelme, permanece retirado de la actividad y no contempla regresar a la dirección técnica. Situaciones similares atraviesan Luis Zubeldía, Gabriel Milito y Eduardo Domínguez, todos con compromisos contractuales que dificultan cualquier negociación.
Tampoco parecen viables los casos de Néstor Lorenzo y Walter Samuel, ambos afectados por sus responsabilidades vinculadas al Mundial 2026. Nicolás Diez, actualmente en Argentinos Juniors, también aparece fuera del radar por su compromiso con el club de La Paternal.
Por otro lado, algunos nombres fueron descartados de plano. Jorge Sampaoli, que fue acercado a la dirigencia en los últimos días, no forma parte de los planes. Lo mismo ocurre con Martín Palermo, cuya identificación con sectores opositores dentro de la política del club hace improbable cualquier acercamiento.
Gerardo Martino tampoco está en consideración luego de haber rechazado una propuesta anterior de Boca y de encontrarse trabajando en la MLS. José Pekerman, pese a su cercanía con Riquelme, tampoco figura entre las opciones actuales, mientras que Ricardo Gareca no volvió a ser evaluado desde el inicio de la gestión encabezada por el actual presidente.
Con la pretemporada cada vez más cerca, Boca acelera las gestiones para definir quién será el encargado de conducir al equipo en un semestre decisivo, donde la obligación de volver a pelear por títulos aparece como una exigencia ineludible.
Con información de Infobae.











