Durante las Fiestas de Fin de Año, el municipio llevó a cabo controles de alcoholemia en distintos puntos de la capital, con la intención de preservar la seguridad e integridad de los conductores y peatones.

Para los operativos se establecieron puntos estratégicos, con el objetivo primordial de promover conductas respetuosas y responsables en materia de tránsito para prevenir situaciones de riesgo y evitar víctimas.

En base a los resultados arrojados tras los operativos, personal de la Dirección General de Tránsito informó que en los controles de las Fiestas de Fin de Año, más del 10% de los conductores controlados dio positivo en alcohol en sangre, dando lugar a las acciones propias por el incumplimiento de la Ordenanza XVI N° 58 de “Alcohol Cero”.

El secretario de Movilidad Urbana, Lucas Jardín aseguró que se duplicaron los casos de alcoholemia positiva, respecto a los obtenidos el año pasado, “lo que genera un riesgo mayúsculo”.

A su vez, resaltó que estos controles tienen un doble propósito: “El primero es detectar e interrumpir la circulación de un conductor que no está en condiciones de manejar cualquier vehículo; mientras que el segundo motivo es que se convierta en una herramienta de concientización para entender el riesgo innecesario que asume alguien cuando se sienta alcoholizado frente a un volante, tanto para sí mismo como para otros”.