Un comunicado difundido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil informa de que los cuatro miembros fundadores del Mercosur han emplazado a Venezuela a que acelere la ratificación de los acuerdos del bloque, pues de otro modo será “suspendida” el 1 de diciembre próximo.

Según esa nota, a pesar de que tenía plazo hasta el 12 de agosto de 2016, Venezuela aún no ha incorporado a su ordenamiento jurídico “importantes acuerdos y normas del Mercosur”, lo cual impide que ejerza la presidencia e incluso pone en duda su continuidad en el bloque.
Según la cancillería brasileña, el acuerdo entre los fundadores del Mercosur establece que la presidencia será ejercida, durante este semestre, “por medio de la coordinación” entre esos cuatro países, que “podrán definir cursos de acción y adoptar las decisiones necesarias en materia económica y comercial”.

La presidencia rotativa fue ejercida por Uruguay en el primer semestre y en el segundo le hubiera correspondido a Venezuela, según el orden alfabético que rige en el Mercosur para esos traspasos.

Sin embargo, Argentina, Brasil y Paraguay se opusieron a que ese cargo recayera en un país cuya democracia ponen en duda y que, aún más, no ha adoptado todavía la normativa interna del bloque.

Aún así, una vez concluido su período, en junio pasado, Uruguay se negó a continuar ejerciendo la presidencia del Mercosur, que el Gobierno de Caracas decidió asumir pese al rechazo explícito de tres de los miembros del bloque.