La empresa Aires del Sur, fabricante de los aires acondicionados Fedders y Electra, quebró oficialmente tras una crisis financiera que calificó como irreversible. La decisión se publicó en el Boletín Oficial y marca el final de una compañía emblemática en Tierra del Fuego.
El pedido de quiebra fue presentado por el directorio presidido por Roberto Ángel Ceretti, quien asumió en noviembre de 2025. En febrero, solicitó la medida y sostuvo que la firma estaba en un “estado de cesación de pagos actual, generalizado e irreversible”.
Como consecuencia, unos 140 trabajadores fueron desvinculados en febrero. Además, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) encabezó reclamos por salarios adeudados y definiciones sobre el futuro de la planta ubicada en Río Grande.
Activos en manos de la Justicia
La compañía puso a disposición de la Justicia sus principales activos, entre ellos la planta fueguina valuada en más de US$15 millones y unos 4.000 kits importados con un valor potencial cercano a US$2 millones.
Según el directorio, el esquema financiero se volvió inviable porque “el costo financiero del sistema superaba el margen operativo del negocio”. En este sentido, las tasas de financiamiento local se ubicaban entre 25% y 30% anual, mientras que los márgenes de utilidad apenas alcanzaban entre 10% y 15%.
La crisis se da, además, en un escenario nacional de presión sobre el régimen fueguino. El Banco Mundial, en su informe “Panorama económico de América Latina y el Caribe”, calificó ese mecanismo como “un caso de política industrial fallida”. Mientras que la organización Fundar estimó un costo fiscal de US$1.070 millones anuales hasta 2023.
Apertura de importaciones
A ese contexto se sumó la eliminación de aranceles a la importación en mayo de 2025, dispuesta por el Gobierno nacional. La medida profundizó la competencia externa y debilitó la producción local.
En busca de una salida, la empresa inició negociaciones con Chigo Group, fabricante chino de aires acondicionados. El plan contemplaba una inyección mínima de US$5 millones y envíos mensuales de entre 7.000 y 14.000 kits desde China. Sin embargo, las conversaciones no prosperaron.
Como último intento, Aires del Sur propuso un plan de Continuidad Productiva Controlada para terminar los kits ya importados y destinar fondos al pago de una deuda de US$500.000. El tribunal rechazó la autorización el 19 de febrero y cerró la última vía de salvataje.











