La empresa arrastra deudas salariales de abril y mayo y compromisos financieros que incluyen 155 millones de pesos con la obra social OSPIP.
El aserradero Linor SRL, ubicado en la localidad de Azara, confirmó el cierre de sus operaciones y dejó sin trabajo a cerca de 130 empleados. La situación generó preocupación entre los trabajadores y el Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera (SOIME), que junto al Ministerio de Trabajo de Misiones intentó avanzar en negociaciones para evitar la paralización definitiva de la planta.
En declaraciones a Canal Doce, el secretario general del SOIME, Agustín Báez, describió el escenario como “muy angustiante” y sostuvo que los trabajadores recibieron la noticia sin respuestas concretas sobre salarios adeudados ni indemnizaciones. “Es muy triste porque hay que estar acá para ver el rostro de angustia de cada uno”, expresó.
Báez señaló que la empresa mantiene deudas correspondientes a los salarios de abril y mayo, además de compromisos pendientes con proveedores, seguros y servicios. Según detalló, Linor SRL también acumula una deuda de 155 millones de pesos con la obra social OSPIP.
Reclamos por salarios atrasados e indemnizaciones
El dirigente sindical afirmó que durante los últimos dos años la empresa argumentó problemas económicos para justificar retrasos en pagos. Sin embargo, cuestionó el accionar de los responsables de la firma en los días previos al cierre. “Mientras notificaban vacaciones a los trabajadores, empezaron a sacar maquinaria de la empresa, actuando de muy mala fe”, denunció.
De acuerdo al relevamiento realizado por el sindicato, de la planta faltaban al menos cuatro máquinas. Frente a este escenario, Báez indicó que el principal objetivo es garantizar que los empleados puedan cobrar los haberes adeudados y acceder a indemnizaciones en caso de una eventual quiebra de la firma.
El sindicalista también confirmó que la empresa propuso una reducción del 20% de los salarios como alternativa para continuar operando. “¿Cómo vamos a acompañar que el trabajador venga a trabajar cobrando un 20% menos y que no le reconozcan ni un certificado médico?”, cuestionó.
Preocupación por el contexto de la industria forestal
Báez sostuvo que la actividad forestal atraviesa un escenario complejo debido a factores económicos nacionales, entre ellos la caída de la obra pública, la apertura de importaciones y la retracción del consumo interno. No obstante, aclaró que el caso de Linor SRL presentaba particularidades porque la empresa mantenía una cartera importante de clientes y exportaciones hacia Brasil.
“El contexto es complejo, pero lo de Linor es otra cosa”, afirmó. Además, señaló que otros aserraderos y carpinterías de Misiones intentan sostener sus actividades mediante reducciones horarias antes que avanzar hacia despidos o cierres definitivos.
Finalmente, el titular del SOIME reclamó una mayor atención del Gobierno nacional hacia el sector industrial. “Hay que entender que cerrando industrias no se saca un país adelante”, concluyó.









